PROPUESTA: RUTA SUR DE TURISMO RURAL EN CENTROAMÉRICA

abril 6, 2010

Prof. Julian Chang

APRONAD

La conveniencia de empezar por el final.

Aunque no parezca lógico, los empresarios no están esperando estudios, sino resultados.  Ya existen productos en nuestros países; quizás lo que se requiera es un reenfoque de los mismos, encontrar el hilo que los una, de forma que podamos trazar la Ruta Sur, empaquetarla y venderla, como punto de inicio de la conectividad.

Este resultado que impulsaría entonces a los actores a conectarse, porque se comprobaría de forma irrefutable que era posible. Además, el mejor aprendizaje es el concreto, experimentado, vivido. Así podemos tener interlocutores altamente motivados por incrementar sus resultados mediante los criterios trazados en España. Todo este ejercicio constituiría el proceso de sensibilización, integración y desarrollo, y en la práctica significará ahorros en tiempo, esfuerzos y recursos.

Nuestra experiencia en este campo nos aconseja replantear la metodología tradicional para obtener resultados sostenidos y comprometedores. Por ello considero importante trabajar primero sobre la base de lo que ya está elaborado. Busquemos el tema base, armemos la posible ruta o rutas, integremos los paquetes, y pongámoslo en el mercado español, como termómetro para entrar a otros mercados europeos. Como producto de esta experiencia podríamos obtener concretamente:

Una o más rutas validadas o con pequeños ajustes por realizar;

Los actores listos para integrarse en alianza (empresas comunitarias, comercializadores, institucionales y otros) Eso asegura la conectividad empresarial y sólo tendríamos que fortalecerla y consolidarla;

La experiencia daría los indicadores exactos para entonces crear el Sistema de Gestión de Calidad, identificados en una o más rutas en pleno desarrollo, y lo que es más importante aún, tendríamos actores altamente interesados en aplicarlos, monitorearlos y mejorar los resultados de los negocios;

Parte de este sistema, lógicamente sería la necesaria capacitación e integración efectiva de la propia alianza, lo que nos llevaría directo al tema del fortalecimiento Institucional (la gestión realizada sería el diagnóstico; las inconsistencias y debilidades identificadas consistirían en las actividades de fortalecimiento, y los actores, por sus propios intereses en juego, participarían consciente y responsablemente. En ningún caso lo verían como abandono de su actividad principal (dirigir sus negocios), sino como una forma directa de lograrlo), y;

La experiencia sería un modelo real a seguir, y por sus resultados sería mucho más fácil gestionar financiamiento, mejores políticas públicas hacia el sector, entre otros posibles beneficios; todo lo cual permitiría, desde antes de iniciar el Programa de Conectividad, contar con información valiosa para divulgarla, promoverla y publicitarla.

La propuesta se basa en que se han aplicado muchas iniciativas, siempre por el comienzo: las reuniones, los talleres, los facilitadores y expertos, las validaciones, los documentos y… Al final casi siempre los resultados son modestos, y en el camino varios actores claves se han alejado o desmotivado. Este inicio a la inversa sería diferente: otros actores tratarían de unirse durante el proceso de comercialización de la ruta, entre los que podríamos escoger otros, o bien analizar la conveniencia de tener una ruta B, para afrontar el incremento de la demanda.

En base a estos planteamientos, nuestra propuesta es Identificar un tema y una estrategia comunes en el Sector Sur de Centroamérica (Nicaragua, Costa Rica y Panamá). Las preguntas guías pueden ser las siguientes:

  1. ¿Qué fenómenos, actividades, temas o recursos interesan más a los españoles y europeos de nuestra parte sur?
  2. ¿Cuál puede ser el tema central que logre hilvanar un tipo de oferta turística en particular en nuestros países, y que motive suficientemente a nuestro mercado meta?
  3. ¿Cómo conciliar nuestros intereses, de manera que la estancia, ingresos y demás aspectos sean relativamente equitativos y justos para las Micros y pequeñas empresas participantes?
  4. ¿Qué comercializadora (Operador) podría comprender las aspiraciones y expectativas de nuestras MIPYMES de la Ruta Sur y al mismo tiempo estar interesado en participar del Programa de Conectividad?

Podríamos considerar más preguntas, pero creo que son suficientes.

Personalmente pienso que el gran tema, por el monto de su inversión y su impacto mundial, sin desmeritar otros que también pueden ser de gran validez es el Canal de Panamá, por el Proyecto de Ampliación en curso. Nadie en el mundo desconoce ese tema, al punto que Panamá vive hoy una verdadera avalancha de “inversionistas” y un crecimiento económico y turístico sin precedentes.

¿Cómo serviría para hilvanar la ruta…?

Considero que el enfoque histórico y económico es la herramienta más a propósito., por los elementos que nos unen a partir de nuestro origen común en la cultura occidental. Pensemos en la evolución de la ruta de Panamá y sus relaciones con Nicaragua y Costa Rica. Pensemos en el entorno natural de hace tres o más siglos y la lucha por dominarlo. Pensemos en el impacto de esa primera ruta en Centroamérica y esos pobladores que ocupaban nuestras tierras antes de los españoles, entre otras consideraciones de rigor.

Precisamente Colón pasó por estas tierras nuevas, dándole nombres “cristianos” y comprensibles para ellos. Como todos sabemos, fue quien le puso el nombre a Costa Rica y a muchos lugares en todos nuestro países, en el Sector Caribe.  Ese puede ser el punto de inicio; el encuentro de dos culturas en el nuevo continente. Hagámoslos sentirse los nuevos descubridores.

Este primer escenario nos lleva al importante tema de la ecología humana precolombina, a las primeras incursiones hispanas y los primeros asentamientos. Permite analizar el papel de nuestros aborígenes en los planes expansionistas y colonizadores españoles, la mezcla de ambas culturas y sus resultados, los mecanismos de expansión de los territorios bajo sus dominio, los espacios que mantuvieron nuestros aborígenes, y las formas de subsistencia y desarrollo de ambos grupos culturales. Ello permite visitas, creación de experiencias relacionadas con el tema para que la ruta sea de turismo participativo.

Conquistados los espacios, es la comida lo que domina en esos tiempos. Pero, qué producían nuestros ancestros indígenas, y qué trajeron los europeos para ampliar la dieta y de alguna manera sentirse como en casa? Nicaragua y Costa Rica, no tanto Panamá, tienen de esas muestras aún. Debe quedar algo de ganado “criollo”, sembradíos de maíz y otros. Todos están en nuestros medios rurales. Podemos combinar la experiencia con platos propios de cada región visitada, para que vean la evolución de esa dieta española tierra adentro.

Conquistada la tierra, los españoles tenían que imponer sistemas comerciales apropiados a sus intereses, crear las rutas y caminos para esas transacciones y Nicaragua (que siempre tuvo potencial para ser elegida para la ruta principal), Costa Rica (con dos rutas históricas) y Panamá con sus otras dos rutas, están hilvanadas en esta historia.

Se trata ahora de hacerlos transitar por esas rutas, y posiblemente, dependiendo del grupo, en sus partes más agrestes. Inclusive quizás con una noche de campamento al aire libre. Sería el momento de la fogata, la parrillada, la chorizada y los cuentos nocturnos, con residentes; en la gira,  lavar oro en una quebrada… También pueden darse otras experiencias. La idea es que el turista sea el protagonista y no el mero espectador.

Pero vayamos más allá: Operar la ruta de Panamá requería de transportes adecuados, y fuerza humana y animal para llevar los productos entre ambas costas, y consolidar el comercio América – Europa. En este sentido, la ruta de Panamá nunca hubiera sido operativa sin las mulas. Pero éstas se producían justo en Nicaragua, y hacían la travesía por el Camino de Centroamérica por Costa Rica hasta Panamá (de nuevos los tres países)

Contamos en nuestros países con pueblos de esa época, caminos históricos donde estuvieron las antiguas posadas o “ventas”, vestigios de las defensas de esas rutas, y hasta historias de piratas y afines. El tema puede ligarse con la esclavitud negra, por la importancia de este grupo humano en los sistemas comerciales, productivos, culturales y sociales.  En algunos trechos podríamos hacerlos viajar en mula, para una experiencia más real, comer alimentos de origen africano o “negro” y aprender algunos de sus bailes y tonadas antiguos o actuales, en una casa de campo, finca o residencia apropiada; también puede ser el montaje de una ceremonia derivada, en la cual los turistas sean los actores.  ¿Quien sabe…?.

Todo esto nos lleva hasta Panamá, a la ruta del Canal. Tenemos poblados en esa ruta, tanto negros, como indígenas y campesinos,  como final de la ruta, y parte de esos poblados son ahora destinos turísticos comunitarios.

Ahora tenemos un tema, una idea y elementos de unión para que los turistas vivan la aventura de su vida. En cada país debemos seleccionar los destinos y empresas participantes. Pienso que la ruta debe originarse en Nicaragua y terminar en Panamá, por razones lógicas.

Pero esto no está escrito en piedra. Es sólo una idea, y ustedes pueden tener otra. Por ahora pienso que la idea es viable. Sea ésta u otra ruta o tema, debemos documentarla para poder hacer un paquete interesante, y mantener el tema principal y secundarios en cada país.

Respecto a la Comercializadora pienso lo siguiente:

Los Operadores de Turismo tradicionales podrían mostrar poco interés o, peor aún, quedarse con la mayor parte de los ingresos, desvirtuando el espíritu de la conectividad.

Por esa razón cada país debe elegir una de mucha confianza y que tenga experiencia en este tipo de producto, e ir definiendo a mediano plazo la necesidad de contar con nuestro propio Operador de Turismo, que responda a los intereses y necesidades de las MIPYMEs de nuestra sub región.

En Panamá contaríamos con JADE TOUR, que sería la comercializadora de nuestro programa. Sin embargo, nosotros debemos crear el producto, poner las condiciones, determinar los márgenes de ganancias, el porcentaje para las comercializadoras y con ello adquirir la mayor experiencia posible para cuando tengamos la nuestra, la de la Ruta Sur, como interlocutora indiscutible de las agencias de viajes españolas y europeas en general.

Sobre el posible Plan de Acción u Hoja de Ruta

Pienso que podemos elaborar un calendario de trabajo que nos lleve hasta la etapa final. Nuestra propuesta es la siguiente:

ACTIVIDADES 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12
Diseño de la Propuesta (Borrador) x
Diseño de la Ruta Sur (Consensuada) Propuesta aprobada. x x
Acuerdos con las MIPYMES participantes (Contratos) x
Diseño e impresión de los Paquetes x
Negociación con comercializadoras españolas x x
Recibimiento de los primeros turistas. x x x
Primera evaluación de Resultados. x
Acuerdo con los actores sobre un Programa de Conectividad x
Diseño del Programa x
Gestión del Financiamiento x
Inicio de la Ejecución del Programa Depende del punto anterior.

Pienso que esta sería una buena estrategia para integrar nuestra ruta y lograr financiamiento con mayor efectividad.

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