Nueva amenaza ambiental para Panamá: incineradora de residuos

junio 7, 2015

Francisco Rivas Rivas.
apronad@gmail.com
https://www.facebook.com/apronadpanama/

Mientras que desde 1994 la Agencia de Protección Ambiental de EE.UU. (EPA, por sus siglas en inglés) anunció que los incineradores de residuos hospitalarios eran responsables de un 40% de la contaminación atmosférica por dioxinas de todo el país, clausurando el 99% de los incineradores de residuos hospitalarios.

Y en tanto la Organización Mundial de la Salud recomienda que no se incineren los residuos que contengan PVC; y el Convenio de Estocolmo, firmado por más de 150 países, incluidos muchos de nuestra región, insta a seguir las mejores prácticas ambientales y las mejores técnicas disponibles para reducir la cantidad de dioxinas generadas por la incineración, el Ministerio de Salud (MINSA) de Panamä se apresta a autorizar a URBALIA S.A., operador del Relleno Sanitario de Cerro Patacón para que ponga en marcha un incinerador de residuos sólidos. Por su parte, el Ministerio del Ambiente (MIAMBIENTE) guarda un completo silencio.

En declaraciones brindadas a la prensa, el Señor Juan Camilo Álvarez, Director de Proyectos de la empresa URBALIA S.A. informa que el Relleno Sanitario de Cerro Patacón recibe diariamente 2,300 a 2,400 toneladas de basura procedentes de los Distritos Capital de Panamá y San Miguelito. La concesión otorgada por el Estado panameño data de 2008, y considerando que el período de vigencia es por 15 años, significa que URBALIA S.A. estará a cargo del relleno sanitario hasta 2023.

Panoramica_Cerro_Patacon

Para hacer frente a la operación del Relleno Sanitario, URBALIA S.A. cobra $11.53 por tonelada dispuesta. Esto significa ingresos brutos de $ 812,865.00 mensuales ($ 9, 754,380.00 al año). URBALIA no ha informado el costo por tonelada dispuesta, por lo cual no es posible estimar sus utilidades, pero su interés en permanecer como concesionario indicaría que se trata de un negocio rentable.

Sin embargo, en los últimos años, en un contexto caracterizado por grandes incendios en el Relleno, las cuales afectaron a la población de la capital, las autoridades gubernamentales han puesto en duda la capacidad de la empresa para administrar el Relleno y se ha planteado la posibilidad de rescindir el contrato de concesión.

Además, los estudios de impacto ambiental han demostrado que el Relleno Sanitario contamina el suelo, subsuelo y el río Cárdenas que desemboca en el Canal y produce cantidad de gas metano, gases contaminantes y de invernaderos.

incendio_cerropatacon

Para hacer frente a esta amenaza, URBALIA S.A. entregó a la Autoridad de Aseo Urbano y Domiciliario (AAUD) un plan de optimización del relleno y de ampliación de su vida útil. Se trata principalmente, de tres tipos de inversiones:

  1. La construcción y explotación de una planta de generación de energía eléctrica.
  2. Una Planta de Tratamiento de Lixiviados.
  3. Una Planta Incineradora para procesar 10/12 toneladas diarias de residuos hospitalarios.

La planta de generación de energía eléctrica.

Con relación a la planta de generación de energía eléctrica, la Autoridad Nacional de los Servicios Públicos (ASEP), mediante Resolución AN No.6050-Elec Panamá, de 2 de abril de 2013, otorgó a URBALIA S.A. licencia provisional por instalar una Planta “con una capacidad instalada de 10 MW”.

Sin embargo, hasta la fecha no se conoce ningún avance concreto del proyecto, salvo las declaraciones del Administrador de URBALIA S.A. el cual ha proporcionado la siguiente información:

  • El costo del proyecto se ha estimado (en sucesivas declaraciones) en 20, 30 y hasta 50 millones de dólares.
  • Se utilizarán motores generadores de 2.7 megas – tipo turbinas- que se encargarán de succionar el biogás del relleno sanitario para convertirlo en electricidad. La planta produciría 10 megavatios por hora (MWH), lo que se traduciría en 240 megas diarios (la demanda máxima que se da en el país está en 1,607 MW por día). Según los cálculos del administrador de URBALIA S.A. en febrero del 2016 la planta estaría lista para entrar en operaciones, generando anualmente 87,600 megavatios, suficiente en su opinión, para abastecer al menos a una sexta parte de la población del país.

Estas cifras no se corresponden con estudios previos realizados, especialmente, por expertos holandeses. El clima tropical lluvioso y el alto porcentaje de los residuos orgánicos reducen el valor calórico de la basura; además, la AAUD todavía confronta dificultades en la recogida y la población no practica la separación de los residuos.

Frente a estos cuestionamientos, los voceros de URBALIA S.A. empezaron a rebajar sus expectativas. En enero de 2014 Álvarez explicó “que usarán la electricidad en el relleno sanitario, aunque no descartó que puedan vender parte de la producción a la Empresa de Transmisión Eléctrica, S.A.” (véase http://impresa.prensa.com/panorama/Produciran-energia-Patacon_0_3838116196.html).

Planta de tratamiento de lixiviados.

La planta de tratamiento de lixiviados del relleno sanitario de cerro Patacón empezó operaciones el 26 de marzo de 2014, con el fin de cumplir con el Decreto Ejecutivo No. 275 de 2004, que aprueba las normas de rellenos sanitarios con capacidad mayor a 300 toneladas métricas. Juan Camilo Álvarez, director de Proyectos de Urbalia, señaló que en esta planta se producirán 300 metros cúbicos diarios de aguas tratadas que serán utilizadas para lavar camiones, riego de vías, etc.

Juan Camilo Álvarez, director de proyectos de Urbalia, informó que esta planta será capaz de tratar 200 metros cúbicos de lixiviados en verano y hasta 350 metros cúbicos durante la temporada lluviosa por día.  La inversión de este proyecto, según URBALIA S.A. es de $4.5 millones.

La Planta Incineradora de Residuos Hospitalarios.

URBALIA S.A. está a la espera de que el Ministerio de Salud (MINSA) autorice la puesta en operación del horno incinerador de los desechos hospitalarios. De acuerdo con Fausto Galeano, director de operaciones del incinerador, la planta está calibrada y lista para arrancar con las quemas en un horario de 24 horas, seis días a la semana, con capacidad para 400 kilos por hora (9.6 ton/día). Afirma que no incidirá en el ambiente porque la emisión de humo procedente del incinerador, pasará por 72 filtros en mangas de 2 metros de altura que se encargan de “purificar” los residuos hospitalarios.

HORNO_PATACON

El MINSA no ha autorizado la operación de la Planta por tres razones principales:

  1. El principal usuario de la Planta será el propio MINSA, pues por ley es el encargado de la recolección y disposición final de los residuos hospitalarios peligrosos. Cuál será la tasa que establecerá URBALIA S.A. por tonelada dispuesta en la Planta incineradora?. Esta no es una negociación sencilla.
  2. Como ocurre con todas las propuestas de URBALIA S.A., la sociedad civil no tiene acceso a información ni ha sido consultada. Distintas organizaciones y científicos se han mostrado críticos a la incineración como método de eliminación de los residuos en general, y más aún si son peligrosos. Es posible que las críticas arrecien una vez se ponga en operación la planta.
  3. La Asamblea Nacional de Panamá ratificó el Convenio de Estocolmo mediante Ley 3 de 20 de enero de 2003. El 8.52% de las fuentes de liberación de dioxinas y furanos corresponde a la incineración de desechos, y el compromiso del gobierno panameño, a través del MINSA, es reducir estas liberaciones, para cumplir con las metas establecidas en el Plan de Implementación del Convenio de Estocolmo. La incineradora de Cerro Patacón va en la dirección contraria.

Las tres iniciativas de URBALIA S.A. que hemos comentado, parecen ser medidas paliativas para evitar la rescisión del contrato de concesión, por parte del Gobierno de Panamá.

El 7 de junio de 2015, con el título de “Concesión de Patacón, en la mira” (http://www.prensa.com/sociedad/Concesion-Pataconen-mira_0_4210828999.html), el periódico La Prensa informó lo siguiente:

“El Gobierno tiene en la mira la concesión otorgada a la empresa Urbalia Panamá para administrar el relleno sanitario de cerro Patacón. ¿La razón? Las anomalías reportadas en los últimos años en la gestión y manejo de los desechos. De hecho, en 2013 se registró un incendio en el sitio que tardó semanas en ser controlado y generó contaminación.

Eladio Guardia, administrador de la Autoridad de Aseo Urbano y Domiciliario (AAUD), informó de que contratan una consultoría con la española Ineco, por $3 millones, para que haga una evaluación del relleno sanitario”.

El manejo de los residuos en los establecimientos de salud.

El Ministerio de Salud (MINSA) de Panamá, carece de una estrategia para el manejo adecuado de los residuos generados en los establecimientos de salud. La Red Global para Hospitales Verdes y Saludables (http://hospitalesporlasaludambiental.net/) ha elaborado una Agenda Global, la cual se plantea como Objetivo 3 “Reducir, tratar y disponer de manera segura los residuos de establecimientos de salud”,  planteandose la reducción del volumen y la toxicidad de los residuos producidos por el sector de la salud, implementando al mismo tiempo las opciones ecológicamente más sensatas de gestión y disposición de residuos.

La Red ha establecido que:

“La incineración de residuos médicos genera diversos gases y compuestos peligrosos, entre ellos, ácido clorhídrico, dioxinas y furanos, y metales tóxicos: plomo, cadmio y mercurio. La disposición de residuos sólidos produce emisiones de gases de efecto invernadero, incluido el metano, un gas de efecto invernadero veintiuna veces más potente que el dióxido de carbono”.

Salud sin Daño (véase   https://saludsindanio.org/americalatina/temas/alternativas-incineracion) informa que:

En los últimos 20 años, en EE.UU. se clausuró el 99% de los incineradores de residuos hospitalarios, de los 6.000 que operaban en 1988 quedaron menos de 60 a fines de 2008. Irlanda, por su parte, en 2003 ya no incineraba residuos hospitalarios.

El caso de Filipinas demuestra que es posible erradicar por completo la incineración. En las ciudades, los residuos infecciosos se manejan con autoclaves o microondas en establecimientos centralizados; en 2004, SSD trabajó con el Departamento de Salud de Filipinas ayudándoles a comprobar que era posible gestionar los residuos de un programa nacional de vacunación sin recurrir a la quema a cielo abierto o a la incineración.

La incineradora de Cerro Patacón utiliza un enfoque de “final de tubo”, dejando de lado una estrategia integral para su manejo. Al respecto la Red Global para Hospitales Verdes y Saludables ha sugerido las siguientes acciones concretas:

  1. Implementar procedimientos de compras que sean ecológicamente preferibles y que eviten materiales tóxicos, como el mercurio, el PVC y los productos descartables innecesarios.
  2. Crear una comisión de gestión de residuos y asignar a la gestión de residuos un presupuesto específico.
  3. Implementar un programa amplio de reducción de residuos, que incluya la medida de evitar, cuando sea posible, el uso de medicamentos inyectables cuando los tratamientos por vía oral tengan la misma eficacia.
  4. Separar los residuos en origen y comenzar a reciclar los residuos no peligrosos.
  5. Implementar un programa de capacitación amplio sobre gestión de residuos que incluya el tema de las inyecciones seguras, así como el de la manipulación segura de objetos cortantes y de otras categorías de residuos.
  6. Procurar que las personas que manipulan residuos estén capacitadas, vacunadas y cuenten con equipo de protección personal.
  7. Introducir tecnología de tratamiento de residuos que no implique la incineración, para garantizar que los residuos que no se puedan evitar se traten y dispongan de manera segura, económica y ambientalmente sustentable.
  8. Propugnar que las autoridades públicas construyan y administren vertederos seguros para la gestión de residuos no reciclables después de su tratamiento.
  9. Apoyar y participar en la elaboración e implementación de políticas de “basura cero” que reduzcan en una proporción signifi cativa la cantidad de residuos generados en los niveles hospitalario, municipal y nacional.

Por su parte Salud sin Daño sugiere como tecnologías alternativas de uso más frecuente los autoclaves y microondas que usan altas temperaturas para matar los microorganismos presentes en los residuos, para luego disponerlos junto con los residuos sólidos urbanos comunes. Esta organización ha publicado un inventario de proveedores de tecnologías alternativas de todo el mundo, identificando 113 empresas que abastecen a sesenta países (ver: .https://saludsindanio.org/sites/default/files/documents-files/2046/For_Proper_Disposal.pdf).

 

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