Archive for the 'francisco rivas' Category

5 Corporaciones apuestan por la conservacion de los bosques

octubre 11, 2019

Antes de la Cumbre del Clima realizada en Nueva York, en septiembre de 2019, se presentó un Informe de Progreso de la Declaración de Nueva York sobre los Bosques (NYDF por sus siglas inglés).

La Declaración de Nueva York sobre los Bosques (NYDF) comprometió a sus firmantes – que comprenden más de 200 gobiernos, empresas, organizaciones no gubernamentales y grupos indígenas – para poner fin a la pérdida de bosques naturales en 2030, con una reducción del 50% en 2020.

El Informe de NYDF presenta dos conclusiones principales:

Primera: en los cinco años transcurridos desde fue firmado el NYDF en 2014, las tasas de deforestación han aumentado un 43%. Cada año, el mundo está perdiendo una superficie de bosque equivalente al tamaño del Reino Unido y la brecha de emisiones se hace más grande.

Segunda: esto tiene un impacto enorme en las emisiones. En promedio, la pérdida anual de bosques tropicales desde 2014 ha causado la emisión de 4,7 mil millones de toneladas de CO2 al año – más que todas las emisiones de gases de efecto invernadero de la Unión Europea en 2017.

En gran parte la causa de este fracaso para hacer frente a la deforestación mundial es la falta de financiación. Desde el año 2010, se ha gastado menos del 1,5% de los $256 mil millones utilizados en fondos para el clima, para hacer frente a la deforestación y la protección de los bosques. Un monto insignificante si tomamos en cuenta que se necesitan $200 mil millones anuales para detener la deforestación mundial.

Si bien está claro que se necesita más financiación pública para abordar el problema, las sumas de dinero que se requiere indican que el sector privado debe desempeñar un papel importante. En los últimos 12 meses hemos visto un progreso en esta dirección. Compañías como BP, Shell, Equinor, Eni y Total han realizado anuncios importantes para invertir más en la protección forestal.

Shell y Total en conjunto se han comprometido a invertir $ 200 millones por año para la protección y restauración de los bosques. Para poner esto en contexto, sólo cinco gobiernos nacionales proporcionan contribuciones anuales a la financiación forestal en o superior a este nivel.

Una forma de aumentar significativamente la cantidad de dinero del sector privado para la protección de los bosques es incluir créditos de carbono basados ​​en la naturaleza de los sistemas de comercio de emisiones. Si lo hace, pone un valor directo sobre los ecosistemas que ayudan a reducir las emisiones y eliminar el carbono de la atmósfera. Y si ese valor es mayor que el costo de oportunidad – por ejemplo la tala de un bosque para vender la madera y convertir la tierra para la agricultura – estos ecosistemas vitales estarán protegidos, recuperados y restaurados.

Una nueva investigación realizada por IETA, co-patrocinado por la Coalición de Liderazgo sobre el precio del carbono y con la ayuda de investigadores y creadores de modelos de la Universidad de Maryland, muestra que la cooperación internacional a través del artículo 6 puede reducir el costo de la mitigación del cambio climático en hasta $ 250 mil millones por año para el año 2030.

Si esos ahorros se reinvierten en la mitigación del cambio climático y se acoplan con las soluciones naturales del clima en tierras y bosques, se podrán reducir 5 mil millones de toneladas de CO2 al año. Esto equivale a un 50% más de los compromisos existentes, lo que supone duplicar la eficacia del Artículo 6 del Acuerdo de París.

Tomado del artículo “Fight for our forests” preparado por Simon Henry
Director, Carbon Market Development

Anuncios

PROYECTO QUE REGULA LA RECOLECCIÓN Y TRATAMIENTO DE LOS DESECHOS ELECTRÓNICOS EN PANAMA REQUIERE DE REVISION.

octubre 18, 2018

La Comisión: Población, Ambiente y Desarrollo de la Asamblea Nacional ha retomado el conocimiento del Anteproyecto de Ley No 120 “Que regula la recolección y tratamiento de los desechos electrónicos en la República de Panamá”

desechos electronicos

Tiene dos virtudes: 1) por primera vez se procura involucrar en el debate al mayor número de ONGs, más allá de esa extraña secta autodenominada “sociedad civil organizada”. Atendiendo al llamado hemos decidido publicar nuestras opiniones; 2) de manera subrepticia restablece la responsabilidad en el manejo de los residuos a los Municipios, al menos en la “partecita” de los desechos electrónicos. Y eso nos alegra.

Veamos:

Lo que dice el Artículo 4 del Ante Proyecto No. 120:

“Artículo 4. Los Municipios serán responsables de organizar y supervisar la recolección en tos vertederos de los desechos electrónicos que lleguen intactos a los vertederos y coordinarán con la administración de estos, así como con las empresas recolectoras la aplicación del protocolo la extracción de tos componentes tóxicos y tratamiento oficial para el desearle de los desechos electrónicos establecido por la Autoridad de Innovación Gubernamental” (subrayado nuestro).

Ahora leamos lo que dice la Ley 51 “Que crea la Autoridad de Aseo Urbano y Domiciliario y adopta disposiciones para la eficacia de su gestión” (Gaceta Oficial 26631-A), de fecha 29 de septiembre de 2010.

Esta desafortunada Ley en su articulo 2 atribuye dos propósitos a la AAUD, uno operacional y otro de diseño de políticas para el sector:

a) «la administración, dirección, planificación, operación, explotación, aprovechamiento, investigación, inspección y fiscalización de los servicios relacionados con el aseo urbano, comercial y domiciliario y de los rellenos sanitarios”.
b) “Además, estará encargada de la gestión integral de los residuos sólidos para su manejo, explotación, aprovechamiento y disposición final, en desarrollo de una política de residuos como directriz para la prevención y control de la contaminación del ambiente, a fin de garantizar la protección de la salud pública”.

Dado que los desechos electrónicos tienen un alto valor comercial, no tardará en desatarse una pugna entre los Municipios y la AAUD por su control.

Existen otros problemas en en el AnteProyecto:

Como es usual, se crea una “supercomision” integrada por “raimundo y todo el mundo”: 1. Un representante del Ministerio de Salud, 2. Un representante del Ministerio de Ambiente, 3. Un diputado de la Asamblea Nacional, 4. Un representante dcl lnstituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales, 5. Un representante de la Secretaría Nacional de Descentralización Municipal. 6. Un representante de los clubes cívicos, 7. Un representan te del sector privado.

Entre esa multitud, sin embargo, no encontramos dos actores principales: la Asociación de Municipios de Panama (AMUPA); y un representante de las empresas recicladoras. Estos, junto con la Senacyt son suficientes para impulsar las actividades contempladas en el Anteproyecto. Y ocurriría un ahorro en “dietas”.

¿En manos de quien quedará el “billete”‘?

Una vez descontaminados, los desechos electrónicos pueden convertirse en una solución para personas que los necesita y no pueden comprar uno nuevo, ya que en muchas ocasiones son desechados y aun funcionan perfectamente. Esto da la oportunidad a las personas de bajos ingresos de adquirirlos a un precio más económico y de esta manera se evita que vayan a parar a los rellenos sanitarios.

“Otro aspecto que se oculta dentro de los residuos electrónicos, es que las placas que se encuentran dentro de los ordenadores y teléfonos celulares, poseen una mezcla compleja de diversos metales, entre los cuales se encuentra el oro, la plata, el cobre y el estaño, así como también cadmio, mercurio, plomo y berilio, lo que hace que su recuperación represente un buen beneficio económico para los recicladores”. (https://iquimicas.com/residuos-electronicos-valor-economico-ocultan/).

En resumen el Proyecto de Ley No 120 “Que regula la recolección y tratamiento de los desechos electrónicos en la República de Panamá”, es un buen intento, lamentablemente omiso, contradictorio y altamente brurocratizado.

APRONAD envia informe al Global Compact de la ONU

octubre 2, 2018

La Asociación para la Promoción de Nuevas Alternativas de Desarrollo (APRONAD) ha enviado su “Comunicación sobre Involucramiento (Communication On Engagement, Coe)”, al Pacto Mundial de la ONU (Global Compact), de la cual es parte.

En el Pacto Mundial de la ONU, es la iniciativa de sostenibilidad corporativa más grande el planeta. Consiste básicamente en una llamada a las empresas a alinear las estrategias y operaciones con los principios universales de derechos humanos, trabajo, medio ambiente y lucha contra la corrupción, y tomar acciones que permitan avanzar en los objetivos sociales.

Los que formamos parte del Pacto Mundial de la ONU estamos obligados a enviar un informe bianual denominado “Comunicación sobre Involucramiento”, en donde reafirmamos nuestro respaldo a sus Diez principios en las áreas de derechos humanos, estándares laborales, medioambiente y anticorrupción.

En esta Comunicación sobre Involucramiento, describimos las medidas tomadas por nuestra organización para respaldar sus principios.

Previo al desglose de actividades y resultados, realizamos un ejercicio de contextualización con el título de “El entorno y los retos del Global Compact en Panamá“.

“A pesar de ser considerado como un país en transición, con estabilidad macroeconómica y tasas de crecimiento comparativamente elevadas, Panamá posee elevados índices de pobreza y exclusión social, lo cual lo ha colocado como uno de los países con mayor desigualdad en el mundo de acuerdo con el índice de Gini aplicado a los ingresos. La pobreza y la exclusión social se encuentran geográfica y socialmente bien localizadas: las mujeres, los niños, los discapacitados, los indígenas, los campesinos pobres y los habitantes de las áreas urbano-marginales constituyen los grupos más vulnerables, no solo en términos económicos sino también ambientales.

A pesar de los esfuerzos realizados por la cúpula empresarial con el apoyo del Global Compact y otras entidades internacionales, las condiciones de desigualdad y exclusión en que viven amplios sectores de la población han experimentado pocas modificaciones.

APRONAD, una ONG panameña, ha planteado un curso de acción que procura aproximar a sectores empresariales no tradicionales a los Diez Principios del Pacto Mundial de la ONU, de tal manera que el movimiento adquiera nuevos protagonistas y nuevas alianzas.
El Principio Ocho: Medio Ambiente ofrece un gran potencial para unificar los esfuerzos del sector empresarial, las comunidades, pueblos indígenas y la sociedad civil y ambientalista.

Haciendo parte de la implementación del Principio 8, APRONAD ha focalizado las actividades en el sector forestal diseñando y desarrollando el “Proyecto de Conservación de Bosques de Panamá – Reducción de Emisiones de GEI por la Deforestación y Degradación de Bosques”, El objetivo estratégico se plantea en términos de integrar los bosques en todas las políticas para avanzar en los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

APRONAD ha seleccionado el ámbito de actuación en la Plataforma de Acción “Caminos a la baja en carbono y Desarrollo Resiliente”.

Para los interesados en conocer al detalle de nuestro COE pueden descargarlo en el siguiente enlace:: COMUNICACIÓN SOBRE INVOLUCRAMIENTO (COMMUNICATION ON ENGAGEMENT, COE) – APRONAD.

¿A dónde – y a dónde no- va el dinero para REDD+?

julio 8, 2018

NOTA INTRODUCTORIA: ¿QUÉ ES REDD+? 

En 2005, un grupo de países liderado por Papua Nueva Guinea, llevó el tema de la deforestación evitada a la agenda de la Conferencia de las Partes, realizada en Montreal (COP 11). Así, la discusión sobre el papel de los bosques en la lucha contra el cambio climático volvió al debate internacional. Durante la COP 13, realizada en Bali en 2007, la CMNUCC reconoció la reducción de emisiones por deforestación y degradación de los bosques (REDD) como un mecanismo válido en la lucha contra el cambio climático.

Según el Plan de Acción de Bali (2007), se denomina REDD + a la reducción de emisiones derivadas de la deforestación y la degradación forestal; además de la conservación, el manejo sostenible y el mejoramiento del stock de carbono de los bosques en los países en desarrollo.

¿A DÓNDE – Y A DÓNDE NO- VA EL DINERO PARA REDD+?

Autor: este artículo se ha tomado de  Los Bosques en las Noticias (Forests News), el cual se publica bajo la licencia Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional (CC BY-NC-SA 4.0) de Creative Commons. El enlace al  contenido original es el siguiente: https://forestsnews.cifor.org/56879/a-donde-y-a-donde-no-va-el-dinero-para-redd?fnl=es 

El promedio anual del financiamiento destinado a la iniciativa global de reducción de emisiones producidas por la deforestación y la degradación de los bosques (REDD+ por su sigla en inglés), que equivale a 323 millones de dólares americanos, puede parecer mucho. Pero si se compara con los 41 mil millones invertidos en subsidios agrícolas y biocombustible, en realidad resulta bastante limitado.

Este es solo uno de los hallazgos de un estudio próximo a ser publicado sobre el financiamiento destinado a REDD+.  La investigación fue conducida en conjunto por el grupo internacional de consultores COWI,  el  Öko-Institut y un grupo de científicos del Centro para la Investigación Forestal Internacional(CIFOR).

El equipo analizó el financiamiento REDD+ entre 2008 y 2015 para evaluar a dónde se destinó y cómo fue invertido. Algunos resultados fueron presentados en la sesión “¿El dinero va a los árboles?: Evaluación de flujos financieros para maximizar el impacto de REDD+”, un evento paralelo oficial  en la reciente Conferencia de Bonn sobre el Cambio Climático.

LA RUTA DEL DINERO REDD+

Christhoper Martius, líder del equipo de cambio climático de CIFOR destacó el hecho de que hay dos tipos de financiamiento relacionados a REDD+: el financiamiento indirecto que es utilizado en las actividades contra la deforestación en general y el financiamiento directo que se aplica únicamente a las iniciativas REDD+.

El estudio también encontró que los donantes se comprometen en y desembolsan financiación indirecta mucho más que financiación directa debido a que la primera cubre un conjunto de temas y recursos más amplio. Según los hallazgos, los fondos indirectos también provinieron de una diversidad de fuentes -como subvenciones, fondos oficiales, préstamos e inversiones de capital- mientras que el 99% de la financiación directa vino de contribuciones  de la asistencia oficial para el desarrollo (ODA, por sus siglas en inglés). Al ser vistas como  ayuda en lugar de inversión para generar beneficios, estas contribuciones no hacen a REDD+ un elemento atractivo desde la perspectiva de los negocios.

Los proyectos REDD+ tienen tres etapas: preparación, implementación y pago por resultados, y  se necesitan fondos para las dos primeras etapas con el fin de llegar a la tercera.

Sin embargo, Martius señaló que “el apoyo para la etapa de preparación está decreciendo”  pues “la gente quiere avanzar a la etapa de pagos, pero aún no hemos llegado  allí”.

Muchos países en desarrollo con alto potencial para la reducción de emisiones pero con pocos recursos no sólo dependen de la financiación para las etapas de preparación e implementación, sino que también necesitan de un tipo de apoyo adecuado a sus necesidades y que equilibre eficacia y equidad.

Más aún, el financiamiento no lo es todo pues se requiere de sistemas funcionales en curso para asegurar la gobernanza, la rendición de cuentas y la transparencia.

Para el estudio resultó difícil determinar cuánto financiamiento privado es recibido por las actividades REDD+. A pesar de la creciente responsabilidad del sector privado y los compromisos recientes para reducir la deforestación, así como para mejorar la transparencia, los montos y los tipos de flujo no están aún claros.

Sin embargo, Martius acotó que centrarse únicamente en el movimiento de los fondos y sus tamaños puede desviar la atención en lugar de buscar mayores ‘elementos impulsores de cambio transformador’. Así, subrayó la importancia de incluir los objetivos climáticos en todos los sectores financieros: “Necesitamos integrar la participación, el desarrollo y los objetivos climáticos para obtener resultados libres de conflicto y duraderos”, dijo.

FINANCIAMIENTO MIXTO

En lugar de depender de fondos provenientes de una sola fuente de ingresos, los países pueden -y deben, según los científicos- buscar la diversificación de sus fuentes de capital en lo que se conoce como financiamiento mixto.

Peter Minang, científico principal del Centro Mundial Agroforestal (ICRAF), relató  el caso de Camerún. En un experimento de pago basado en el rendimiento, en el que los donantes financian las empresas forestales comunitarias, los datos evidencian resultados positivos en la reducción de emisiones y otros beneficios como creación de empleo y  desarrollo de capacidades.

Sin embargo, los costos de cumplimiento legal tales como las evaluaciones de impacto ambiental se sumaron y significaron desembolsos de miles de dólares, una carga demasiado grande para las pequeñas empresas.

Minang señaló que frecuentemente puede tomar cinco años hasta que los inversores reciban beneficios y esto afecta cómo y qué deciden financiar. “Es posible llegar a la Fase 3 [de pagos basados en resultados] pero los flujos de financiación REDD+ son insuficientes, por eso se necesita financiamiento mixto”.

Teferu Mengistu, Coordinador del Programa Nacional de Desarrollo del Sector Forestal en el Ministerio del Ambiente, Bosques y Cambio Climático de Etiopía estuvo de acuerdo y explicó que su país recibe la mayoría de su financiamiento de compromisos y garantías bilaterales.

“Etiopía está atravesando la fase dos [implementación] del proceso REDD+, pero aún existe confusión y una brecha entre la demanda y la oferta de financiamiento REDD+”,  dijo.

UN CONTINENTE EN DESVENTAJA

Asger Strange Olesen, líder del Tema Global sobre el Uso de la Tierra y Bioeconomía en COWI concluyó la sesión con el análisis del estudio sobre cuánto financiamiento recibieron diferentes regiones en el mundo entre 2008 y 2015. La investigación encontró que África obtuvo menor financiamiento en general, y específicamente en áreas clave como ejes impulsores y riesgos, capacidad de Medición, Reporte y Verificación (MRV) así como en gobernanza forestal, en comparación con las Américas, Asia u Oceanía. La gobernanza y las salvaguardas estuvieron entre las únicas áreas razonablemente bien financiadas en ese continente.

“Los responsables de las decisiones ven a REDD+ como un instrumento de muchos”, señaló Olesen. “La deforestación es probablemente uno de los problemas más difíciles de afrontar en una democracia basada en el consumidor”, recalcó.

En la práctica, en África, la Red de Pueblos Indígenas y Comunidades Locales para el Manejo Sostenible de los Ecosistemas Forestales de África Central (REPALEAC) aboga por un enfoque tradicional en el manejo de los bosques y representa a 230 organizaciones de ocho países.

“Los ancianos tienen el conocimiento pero ahora lo están transmitiendo a la generación más joven” dijo Hindou Oumarou Ibrahim, vocera de la organización.

Este enfoque ha atraído 750,000 dólares americanos del programa de capacitación del Fondo Cooperativo para Reducir las Emisiones de los Bosques (FCPF, por sus siglas en inglés), pero tres de los países integrantes de REPALEAC -Chad, Burundi y Ruanda- no son miembros de FCPF y por lo tanto no reciben cobertura. Esto podría volverse un gran problema por lo que REPALEAC está trabajando para incluir a estos países en el programa.

“Necesitamos equidad para lograr impacto global y la protección de los pueblos indígenas y las comunidades locales de nuestras subregiones”, expresó.

El argumento de Ibrahim – y que sustentó el evento como un todo – fue que REDD+ no sólo necesita más financiamiento sino también procesos y procedimientos adecuados que aseguren que el dinero llegue a donde se supone que debe llegar y apoye la participación suficiente y la equidad entre los participantes locales.

“Hay mucho trabajo por realizar antes de que veamos más resultados en favor del ambiente con el dinero de REDD+” resumió Martius al final del evento.

Informe: empeora la degradación mundial de la tierra, 3,200 millones de personas amenazadas

abril 12, 2018

La “Plataforma Intergubernamental Científico-Normativa sobre Biodiversidad y Servicios Ecosistémicos” (IPBES por sus siglas en inglés) nació en 2012, en el marco de la Organización de las Naciones Unidas, como un cuerpo intergubernamental que busca fortalecer la interfaz entre ciencia-política-sociedad mediante la puesta a disposición de los tomadores de decisiones de conocimiento relacionado con la conservación, uso y gestión sostenible de la biodiversidad y sobre sus relaciones con el desarrollo sostenible y el bienestar humano.

IPBES acaba de lanzar una Alerta Mundial indicando que empeora la degradación mundial de la tierra, lo cual está amenazando el bienestar de 3.2 mil millones de personas. El informe completo se puede leer aquí (en inglés): Media Release: Worsening Worldwide Land Degradation Now ‘Critical’, Undermining Well-Being of 3.2 Billion People

En la opinión de más de 100 expertos líderes de 45 países:

“El empeoramiento de la degradación de la tierra causada por las actividades humanas está socavando el bienestar de las dos quintas partes de la humanidad, impulsando la extinción de especies y la intensificación del cambio climático. También es un importante factor que contribuye a la migración humana masiva y el aumento de los conflictos, de acuerdo con la primera evaluación global basada en la evidencia de la degradación y restauración de la tierra.

Los peligros de la degradación de la tierra, costaron alrededor del 10% del producto bruto anual mundial en 2010 debido a la pérdida de biodiversidad y servicios ecosistémicos”. 

Consumismo, Deforestación y Cambio Climático.

Los motores subyacentes de la degradación de la tierra, dice el Informe, son los estilos de vida de alto consumo en las economías más desarrolladas, combinados con el aumento del consumo en las economías en desarrollo y emergentes. El alto y creciente consumo per cápita, amplificado por el crecimiento continuo de la población en muchas partes del mundo, puede impulsar niveles insostenibles de expansión agrícola, extracción de recursos naturales y minerales y urbanización, lo que generalmente conduce a mayores niveles de degradación de la tierra.

Para 2014, más de 1.500 millones de hectáreas de ecosistemas naturales se habían convertido en tierras de cultivo. Menos del 25% de la superficie terrestre de la Tierra ha escapado a los impactos sustanciales de la actividad humana, y para el año 2050, los expertos de IPBES estiman que esto habrá disminuido a menos del 10%.

Las tierras de cultivo y pastoreo ahora cubren más de un tercio de la superficie terrestre, con la reciente eliminación de hábitats nativos, incluidos bosques, pastizales y humedales, que se concentran en algunos de los ecosistemas más ricos en especies del planeta.

El informe de IPBES encuentra que la degradación de la tierra contribuye de manera significativa al cambio climático, y que la deforestación por sí sola contribuye con alrededor del 10% de todas las emisiones de gases de efecto invernadero inducidas por los seres humanos. Otro factor importante del cambio climático ha sido la liberación de carbono previamente almacenado en el suelo, con la degradación de la tierra entre 2000 y 2009 responsable de las emisiones mundiales anuales de hasta 4.400 millones de toneladas de CO2.

Dada la importancia de las funciones de absorción y almacenamiento de carbono del suelo, se hace indispensable evitar, reducir y revertir la degradación de la tierra, lo cual podría proporcionar más de un tercio de las actividades de mitigación de gases de efecto invernadero más rentables necesarias para 2030 para mantener el calentamiento global por debajo del umbral de 2 ° C en el Acuerdo de París sobre cambio climático, aumentar la seguridad alimentaria y del agua, y contribuir a evitar conflictos y migraciones.

Proyecciones al 2050

“En solo más de tres décadas a partir de ahora, se estima que 4 mil millones de personas vivirán en las tierras secas”, dijo el profesor Scholes. “Para entonces, es probable que la degradación de la tierra, junto con los problemas estrechamente relacionados del cambio climático, hayan obligado a 50-700 millones de personas a migrar. La disminución de la productividad de la tierra también hace que las sociedades sean más vulnerables a la inestabilidad social, especialmente en las zonas secas, donde los años con lluvias extremadamente bajas se han asociado con un aumento de hasta el 45% en los conflictos violentos “.

La Dra. Montanarella agregó: “Para 2050, se prevé que la combinación de la degradación de la tierra y el cambio climático reducirá el rendimiento mundial de los cultivos en un promedio del 10% y hasta en un 50% en algunas regiones. En el futuro, la mayor degradación ocurrirá en América Central y del Sur, África Subsahariana y Asia, las áreas con la mayor cantidad de tierra restante que es apta para la agricultura “.

El informe también subraya los desafíos que plantea la degradación de la tierra y la importancia de la restauración para los objetivos clave de desarrollo internacional, incluidos los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas y las Metas de Aichi para la Diversidad Biológica. “El mayor valor de la evaluación es la evidencia que proporciona a los responsables de la toma de decisiones en el gobierno, las empresas, la academia e incluso a nivel de las comunidades locales”, dijo la Dra. Anne Larigauderie, Secretaria Ejecutiva de IPBES. “Con mejor información, respaldada por el consenso de los principales expertos del mundo, todos podemos tomar mejores decisiones para una acción más efectiva”.

Situación en Panamá.

La situación puede considerarse crítica. Como se observa en el siguiente Gráfico, elaborado por el Ministerio de Ambiente (MIAMBIENTE) de Panamá, la pérdida de cobertura forestal desde 1900, muestra una clara tendencia de pérdida continua. Las autoridades gubernamentales esperan revertir esta situación con la puesta en marcha del Programa Un Millón de Hectáreas Reforestadas.

DeforestacionPty4

La deforestación y degradación de las tierras está provocando fenómenos de desertificación en amplias zonas de Panamá, especialmente en el denominado Arco Seco. Las consecuencias visibles de este proceso se observa  en:

  • Extinción de especies de la flora y fauna silvestre.
  • Alteración del clima.
  • Extinción de corrientes de agua.
  • Erosión de suelos y pérdida de fertilidad.
  • Sedimentación de cauces.
  • Sequías.
  • Inundaciones.
  • Destrucción del paisaje natural.

A pesar del esfuerzo realizado por MIAMBIENTE, la deforestación continúa de manera incesante como se observan en las siguientes gráficas. Esta es la razón por la cual el sector privado, propietarios de bosques, comunidades indígenas y organizaciones no gubernamentales se han sumado a la lucha contra el Cambio Climático, esforzándose por conservar los pocos bosques que aún sobreviven.

DeforestacionPty1

DeforestacionPty3

DeforestacionPty2

Las grandes petroleras y la ciencia climática se juegan su credibilidad en un juicio histórico

marzo 22, 2018

Tomado de: https://goo.gl/yoFN96

En septiembre de 2017, las ciudades de San Francisco y Oakland denunciaron a las cinco petroleras más grandes del mundo: BP, Chevron, ConocoPhillips, Exxon y Shell. A simple vista, parece una demanda más frente a unas compañías más que acostumbradas a verse en los tribunales. Pero, en realidad, la demanda de las ciudades de la Bahía es de todo, menos normal.

Oil pumps at sunset

No demandan a las empresas por algún derrame, explosión o desastre medioambiental concreto. Nada de eso. Las demandan por tres cosas: porque conocían la relación entre su actividad y el cambio climático desde hace décadas, porque continuaron haciendo negocios pese a ello y porque, no contentos con eso, organizaron una campaña mundial para sembrar dudas sobre la ciencia climática. A las petroleras les ha llegado la hora de la verdad (judicialmente hablando).

La batalla legal por el medio ambiente.

Es decir, a juicio de estas ciudades los gigantes del petróleo utilizaron el engaño para hacer crecer sus cuentas de resultados mientras el planeta se estaba calentando y ahora deben contribuir a financiar la infraestructura necesaria para protegerse del aumento del nivel del mar.

descarga

Las ciudades norteamericanas están viéndole las orejas al lobo y están tratando de encontrar vías para luchar contra el cambio climático frente a una Casa Blanca manifiestamente negacionista climática. Nueva York ya sacó miles de millones de dólares en fondos de pensiones que tenían inversiones en combustibles fósiles y también demandó a la industria.

La ciencia climática a juicio.

Lo que hace el caso de California interesante es el juez, William Alsup. Se trata de uno de los jueces más heterodoxos del área de la bahía y uno que estudia los temas en profundidad. Llegó a estudiar programación (y picas código) para poder resolver algunos de los grandes casos que enfrentan a las tecnológicas de Silicon Valley (como el famoso caso de Oracle vs Google o el de Waymo y Uber).

Ante el caso que nos ocupa, Alsup ha pedido a las partes que resuelvan una serie de preguntas científicas sobre el clima como “¿Qué causó las diversas edades de hielo?”, “¿Cuáles son las principales fuentes de CO2 que explican la acumulación incremental de CO2 en la atmósfera?” o “¿Por qué la vida vegetal no ha convertido los niveles más altos de CO2 en oxígeno?”.

ciencia_climatica

No es algo habitual, pero las expectativas son muy altas, porque un juicio parecido tuvo lugar en 1925 cuando un maestro sustituto de Tennessee fue acusado de enseñar la teoría de la evolución en clase. En el juicio se valoraron los argumentos de cada parte y la victoria de la ciencia allanó el camino para que la evolución llegara a las escuelas. Este juicio, como aquel, puede ser clave.

La verdad, toda la verdad y nada más que la verdad.

Por primera vez, las petroleras deberán exponer en sede judicial su punto de vista sobre la relación entre las emisiones de CO2, el cambio climático y el aumento del nivel del mar. Y, también por primera vez, tendrá consecuencias. En 2015 se reveló que Exxon engañó deliberadamente a la opinión pública sobre los riesgos de los combustibles fósiles. La posición de la ciudad californiana es que esto se trata de una estrategia generalizada.

En este caso, el planteamiento judicial recuerda mucho al gran juicio contra las grandes tabacaleras americanas que encontró probado que se confabularon para “negar, distorsionar y minimizar” los efectos de tabaco que “reconocían en documentos internos”. Por no está claro que la evidente conexión científica entre calentamiento y aumento del nivel del mar se pueda traducir en una responsabilidad legal.

Y por eso, la incógnita ahora es qué harán las petroleras. No se espera que nieguen el cambio climático, pero su estrategia judicial marcará el futuro de la industria en Estados Unidos (y, por extensión, en el mundo). No obstante, pase lo que pase en este juicio, esto solo es el pistoletazo de salida de la batalla legal contra el cambio climático.

USD 350 millones del Fondo Verde para América Latina

marzo 22, 2018

Bogotá, Colombia.

El Director Ejecutivo del Fondo Verde del Clima (GCF, por sus siglas en inglés), Howard Bamsey, anunció en Bogotá que esa entidad aprobó cerca de USD 350 millones para “financiamiento climático” en países latinoamericanos. “La semana pasada la junta tomó la decisión de aprobar casi 350 millones de dólares en financiamiento climático para los países latinoamericanos y eso apalanca más de USD 1 000 millones en cofinanciamiento de otros proyectos”, dijo Bamsey en la instalación del Primer Diálogo Estructural del Fondo Verde del Clima.

El GCF es una entidad creada por la Convención Marco de las Naciones Unidas para el Cambio Climático para apoyar a los países en su transición hacia inversiones limpias y resilientes al fenómeno climático.

Según Bamsey, los proyectos que financiarán impulsarán los mercados para que haya una mayor eficiencia energética “a nivel de pequeñas empresas y a escala industrial”. “Esto es muy importante para retirar los obstáculos, para tener mayor absorción comercial de la eficiencia energética, lo cual es la forma más económica de energía”, explicó.

Asimismo, dijo que la junta del GCF “comprometió” recursos, sin precisar la cifra, para mejorar “la resiliencia de los casos vulnerables en Paraguay”. “Esto se va a hacer promoviendo prácticas sostenibles de tierras para poder tener una producción bioenergética”, señaló.

Bogotá, Colombia. El Director Ejecutivo del Fondo Verde del Clima (GCF, por sus siglas en inglés), Howard Bamsey, anunció en Bogotá que esa entidad aprobó cerca de USD 350 millones para “financiamiento climático” en países latinoamericanos. “La semana pasada la junta tomó la decisión de aprobar casi 350 millones de dólares en financiamiento climático para los países latinoamericanos y eso apalanca más de USD 1 000 millones en cofinanciamiento de otros proyectos”, dijo Bamsey en la instalación del Primer Diálogo Estructural del Fondo Verde del Clima.

El GCF es una entidad creada por la Convención Marco de las Naciones Unidas para el Cambio Climático para apoyar a los países en su transición hacia inversiones limpias y resilientes al fenómeno climático.

Según Bamsey, los proyectos que financiarán impulsarán los mercados para que haya una mayor eficiencia energética “a nivel de pequeñas empresas y a escala industrial”. “Esto es muy importante para retirar los obstáculos, para tener mayor absorción comercial de la eficiencia energética, lo cual es la forma más económica de energía”, explicó. Asimismo, dijo que la junta del GCF “comprometió” recursos, sin precisar la cifra, para mejorar “la resiliencia de los casos vulnerables en Paraguay”. “Esto se va a hacer promoviendo prácticas sostenibles de tierras para poder tener una producción bioenergética”, señaló.

Agregó que tras una junta, celebrada la semana pasada, el Fondo Verde del Clima se comprometió a fortalecer proyectos en nueve países de América Latina: Perú, México, Guatemala, Ecuador, El Salvador, Argentina, Chile, Brasil y Paraguay. Por su parte, el presidente colombiano, Juan Manuel Santos, valoró al GCF como un “aliado determinante” para que los países latinoamericanos puedan movilizar recursos adicionales para financiar proyectos.  “No podemos negar que todo apoyo de financiamiento tendrá siempre mayores impactos si los países receptores cuentan con un marco normativo que favorezca las inversiones, como ocurre con Colombia. En el caso del Fondo Verde del Clima, el valor agregado de acceder a sus recursos radica en que financia proyectos con estándares muy exigentes”, aseguró.

De igual manera, el jefe de Estado manifestó que el Primer Diálogo Estructural del Fondo Verde del Clima es “una señal de la voluntad de América Latina” para defender el planeta ante los efectos del cambio climático. “Nuestros países se caracterizan, en gran medida, por su gran riqueza natural, y por ser el hogar de incontables especies y ecosistemas. (…) Semejante riqueza nos exige una responsabilidad frente a nuestros compatriotas y también frente al mundo, y nos impone retos comunes”. dijo.

El encuentro, que se lleva a cabo en Bogotá, del 5 al 8 de marzo, tiene 170 invitados de 19 países de Latinoamérica, entre ellos los Miembros del Consejo de Ministros de la CCAD y el Secretario Ejecutivo de la CCAD, Lic. Salvador E. Nieto, quien participará en un panel de discusión ambiental.

El Cambio Climático implica un mayor riesgo para las mujeres

marzo 8, 2018

MujerSe ha difundido una compilación de estudios agrupados en el documento: Género y cambio climático en América Latina. Incluye información proporcionada por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Oxfam, ONU Mujeres y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). T

Tambien se cita  un estudio realizado por la London School of Economics, que analizó 141 eventos climáticos extremos ocurridos en diferentes países. La conclusión no sorprende: en aquellos lugares en donde los derechos económicos y sociales de las mujeres están desprotegidos, murieron más mujeres que hombres.

Reproducimos a continuación las “Conclusiones y reflexiones finales”:

“A nivel mundial se considera que el cambio climático exacerbará las diferencias y agravará la discriminación, empeorando la situación de las personas, en general, y de las mujeres en particular. Esto permite concluir que es probable que se perjudiquen los avances en la igualdad de género logrados hasta la fecha porque el cambio climático alterará los medios de subsistencia, de tal manera que se redistribuirán las normas y las redes sociales. Se prevé que los roles de género tradicionales se acentúen o resurjan.

El análisis de la problemática ambiental desde el enfoque de género permite evidenciar que existe una vulnerabilidad diferenciada que afecta de manera más aguda a las mujeres. Por lo tanto, es necesario que los gobiernos implementen intervenciones intencionales y diferenciadas para evitar y disminuir o controlar la vulnerabilidad de hombres y mujeres, contribuyendo al desarrollo humano. Es común confundir los términos sexo y género considerándolos sinónimos o creyendo que el género es un enfoque que atañe únicamente a las mujeres marcando la ausencia predominante de la situación de los hombres. Esto puede ser contraproducente y generar resistencias ya que las mujeres son parte de sistemas sociales como las familias y las comunidades.

Existe fuerte resistencia para avanzar en la equidad género. Se observan incluso varios retrocesos en la institucionalidad del enfoque de género a pesar de los compromisos internacionales que los Estados Latinoamericanos han asumido. Por ejemplo, Brasil eliminó el Ministerio de Mujeres e Igualdad Racial luego del “impeachment” a Dilma Rousseff, y en Perú se eliminó la Unidad de Derechos, Humanos, Género e Interculturalidad del Ministerio de Salud, que era la instancia intersectorial ejecutiva de mayor antigüedad del
Estado para la transversalización del enfoque de género (2006-2016).

Persisten dificultades para lograr la implementación de medidas para afrontar el cambio climático según la vulnerabilidad de la población debido a la escasa voluntad política de incorporar el enfoque de género, la insuficiente capacitación de especialistas en cambio climático en aspectos conceptuales y herramientas sobre el enfoque de género. También hacen falta especialistas en género que desarrollen competencias en temas ambientales para facilitar el diseño e implementación de las políticas, planes y programas de cara al cambio climático con enfoque de género. Además, la constante rotación de funcionarios impide la continuidad de los procesos iniciados previamente en esta línea.

En su mayoría, los estudios y análisis sobre el cambio climático provienen del ámbito de las ciencias naturales, por eso mantienen su énfasis en los aspectos biológicos y físicos; no obstante las dimensiones sociales de este fenómeno llaman la atención en las interacciones del ambiente con las relaciones sociales y el efecto que producen entre sí de manera dinámica.

Por su parte, el Blog SALUD SIN DAÑO ha publicado el artículo; Cambio climático y fenómenos meteorológicos extremos: mayor riesgo para las mujeres,   el cual contiene información sorprendente, entre la cual destacamos:

” … existe una gran paradoja: a pesar de ser quienes más sufren el impacto del cambio climático, las mujeres están subrepresentadas en muchos de los espacios en donde se discute cómo enfrentar este problema a nivel global. Según un artículo publicado en la revista de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos, solo el 20% de quienes participaron en la elaboración del último informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC, según su sigla en inglés, la máxima autoridad científica a nivel global) eran mujeres. Una de las razones que encuentran las investigadoras que sí lo integran para explicar esta disparidad (el famoso techo de cristal) es que no es habitual que los gobiernos propongan a científicas para integrar el IPCC, un órgano cuyo integrante promedio es hombre, blanco, estadounidense y angloparlante”.

A su vez, las negociaciones internacionales sobre cambio climático no han sido ajenas a otra de las situaciones que sufren las mujeres de manera cotidiana: el acoso. En un artículo difundido recientemente -en simultáneo con el hashtag #MeToo que sacudió a Hollywood-, una abogada con más de 30 años de experiencia en convenciones internacionales sobre clima denunció públicamente el acoso que sufrió por parte de varios hombres que cumplían funciones diplomáticas durante las cumbres que se realizaron durante los años 90.

Precios de los bonos de carbono en el sector forestal

enero 27, 2018

Nota: un número creciente de comunidades, propietarios de bosques y organizaciones comunidades de todo el país, se comunican con APRONAD, buscando información sobre las oportunidades que ofrece el mercado de bonos de carbono para proyectos de conservación forestal y reforestación. Estaremos publicando periódicamente información relacionada. También se pueden comunicar con nosotros al email apronad@gmail.com  

Ventajas competitivas del Mercado Voluntario de Carbono (MVC),
Si bien algunos gobiernos respaldan un mercado para las compensaciones voluntarias, la mayoría de estas compensaciones se producen con la ausencia de regulación gubernamental. Como resultado, el mercado voluntario no regulado y global a menudo es más flexible que los mercados de cumplimiento: no existen limitaciones sobre los tipos de compensaciones que los compradores pueden comprar, ni donde son producidas, o cómo se certifican las compensaciones.

Los compradores en mercados voluntarios no tienen el mandato de comprar compensaciones, lo hacen por diferentes motivos. Algunos compradores están menos preocupados con las reducciones de emisiones de GEI que por los co-beneficios del Proyecto. Los compradores a menudo ven las compensaciones de carbono como un vehículo para invertir en los otros beneficios que proporciona el proyecto, como mejoras de salud pública, preservación de la biodiversidad, o mejorar el acceso al agua limpia.

Como resultado, los mercados voluntarios tienden a ser más variados que los mercados típicos de cumplimiento, con más variedad de proyectos, precios más variados y un rango más amplio en calidad de compensación. También son tradicionalmente más innovadores que el mercado de cumplimiento. A menudo, las innovaciones como nuevos estándares y metodologías nacen en el mercado voluntario, luego son adoptados o adaptados a los mercados de cumplimiento.

Las compensaciones de los proyectos forestales y de uso de la tierra tienden a estar entre las compensaciones de mayor precio en el mercado voluntario.

Precios de los bonos.
En los mercados de cumplimiento, las compensaciones se suelen vender a precios similares, independientemente de la compensación ubicación, tipo de proyecto u otros atributos.

Por el contrario, los precios de las compensaciones vendidas en el mercado voluntario varían mucho, en función de factores que incluye preferencias del comprador, co-beneficios asociados con el proyecto, el tipo de vendedor, o el tamaño de la transacción.

Un factor clave es la variedad de compradores en el mercado voluntario. Los compradores voluntarios adquieren las compensaciones por una serie de razones. Algunos quieren para comprometerse con sus consumidores y pueden preferir los tipos de proyectos que tienen interesantes justificaciones. Otros compradores voluntarios pueden querer ser vistos como líderes climáticos en su comunidad, y comprar compensaciones de proyectos cercanos a casa.

Otros compradores valoran compensaciones más por los co-beneficios no relacionados con el carbono, pero asociados con proyecto. Disney, por ejemplo, a menudo compra compensaciones de carbono forestal de las selvas tropicales, porque son el hogar de criaturas icónicas para las películas del estudio.

Esto lleva a los compradores a valorar las compensaciones basadas en la ubicación del proyecto, la metodología, el tipo de proyecto, y otros atributos además de preguntar precio. Algunos compradores están dispuestos a pagar más para proyectos de soporte con mayores costos operativos (y precios) debido a características adicionales como co-beneficios.

PriceMVC2

Luchar contra el cambio climático es un buen negocio (4 Tesis)

enero 12, 2018

Francisco Rivas.

1. Una brecha climática catastrófica.
A. Existe una “brecha climática catastrófica” entre los compromisos existentes del Acuerdo de París y la meta de limitar el calentamiento global a menos de 2°C. En 2017, casi 500 compañías revelaron que están afectadas o esperan verse afectadas por la regulación de los precios del carbono. Medir, reducir y compensar las emisiones es solo una buena práctica comercial. No solo indica la fuente y la escala del futuro riesgo regulatorio, sino que también ayuda a las empresas a prepararse para esa regulación mediante la implementación de un precio de carbono, que puede reducir las emisiones antes de que se impongan los costos regulados.

2. Una relación costo/ beneficio positiva en la reducción de los GEI (ámbito interno de las empresas).
A. La “brecha climática catastrófica” puede convertirse en una oportunidad de negocios rentables para las empresas. La tesis es que los beneficios de evitar las consecuencias del cambio climático superan con creces los costos de la reducción de las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI). Las empresas que reducen los GEI, mediante la aplicación de medidas internas, reciben a cambio de bonos de carbono, los cuales, a su vez, pueden ser comprados por empresas y organizaciones que desean tomar medidas voluntarias. Para las compañías que operan fuera de los sistemas de cumplimiento, el mercado voluntario de carbono es el único mecanismo para ofrecer un precio que está vinculado al costo de la reducción. La financiación de bonos de carbono, a través de la compensación en el mercado voluntario, ofrece, además, un desarrollo sostenible bajo en carbono a las áreas operativas, los mercados en crecimiento y las cadenas de suministro.

B. El mercado representa una herramienta para poner un precio al carbono que refleja el costo de la reducción de emisiones GEI. Esto tiene dos beneficios para las organizaciones que desean tomar medidas voluntarias: a) al ser rentable, permite a las empresas maximizar sus objetivos ambientales, planteándose metas más complejas, como la neutralidad de carbono; y b) ofrece un precio del carbono, suficientemente atractivo para impulsar la transformación tanto dentro de las empresas como en sus cadenas de suministro.

C. La relación beneficio / costo positiva, deriva de que la atmósfera no diferencia entre dónde se emiten los GEI y dónde se reducen. La búsqueda de costos competitivos en la reducción de los GEI, es un factor clave para asegurar la rentabilidad de las empresas y otros actores.

Compradores

3. Los proyectos de compensación de los GEI refuerzan el liderazgo climático de las empresas.
A. El liderazgo climático fue la razón más popular para comprar bonos de carbono (a los propietarios y comunidades propietarias de bosques, por ejemplo), en la encuesta de compradores de Ecosystem Marketplace 2016. Las empresas buscan diferenciarse de sus competidores y construir su marca al asumir un papel de liderazgo en el clima. La compensación juega un papel integral en la entrega de este estado de liderazgo climático, junto con las reducciones de emisiones directas internas. La encuesta indicó que las empresas que incluyeron la compensación en su estrategia de gestión de carbono suelen gastar alrededor de 10 veces más en actividades de reducción de emisiones que la empresa típica que no compensa.

B. Es decir, el mercado no es solo una herramienta para ayudar a mitigar las causas del cambio climático. Muchos proyectos de compensación de emisiones ofrecen beneficios no relacionados con el carbono, como mejoras en la salud, medios de vida alternativos, administración del agua y conservación de la biodiversidad. Se estima que por cada 1 tonelada de CO2 reducida a través de un proyecto de compensación, también se entregan beneficios adicionales por un total de US $ 664. A través del simple proceso de compra de bonos de carbono, las organizaciones están dirigiendo las finanzas hacia economías y ecosistemas críticos. Esto significa que su financiación no solo ayuda a mitigar el cambio climático, sino que también ayuda a las comunidades a adaptarse a sus impactos y a ofrecer resultados de desarrollo sostenible. Las empresas que compensan las emisiones GEI actual como empresas socialmente responsables (combatiendo la pobreza de muchas comunidades), ambientalmente responsables (contribuyendo a la conservación de los recursos naturales) y “climáticamente responsables).

Compensacion

4. La lucha contra el Cambio Climático no es solo responsabilidad de políticos y gobiernos.
A. Más allá de estas razones comerciales directas para que las compañías tomen medidas voluntarias, hay muchas motivaciones sociales más amplias en juego. El cambio climático es un desafío global y multidireccional que necesita soluciones y aportaciones de todos los interesados. Trasciende la naturaleza a corto plazo de la política, que inevitablemente experimentará cambios en las prioridades, el personal y el conocimiento. Debido a esto, el cambio climático no puede ser resuelto solo por los gobiernos. En cambio, necesita una inversión significativa y de largo plazo del sector privado. Las empresas que adoptan una perspectiva a más largo plazo reconocen esto y desean contribuir a la solución para ayudar a asegurar la viabilidad de sus negocios.

Icroa

A %d blogueros les gusta esto: