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RECICLADORA DE BASE LATINOAMERICANA ES RECONOCIDA CON PRESTIGIOSO “PREMIO GOLDMAN”

abril 20, 2013

San Francisco, Abril 15, 2013] Nohra Padilla, una recicladora de base de la ciudad de Bogotá, en Colombia, es una de las seis personas reconocidas con el prestigioso Premio Goldman, conocido como el “Premio Nobel del Medio Ambiente”, que será entregado oficialmente hoy en una ceremonia a realizarse en el Opera House de San Francisco. Nohra es destacada por su lucha por la dignidad y el reconocimiento al rol de los recicladores en el manejo de los residuos urbanos.

“Soy una recicladora de base, lo que significa que ofrezco un servicio público esencial que permite la recuperación de los materiales reutilizables y reciclables que de otra manera acabarían en los vertederos, rellenos sanitarios o incineradoras”, dice Nohra. “Este es un componente clave de un sistema de Basura cero. A través de nuestra red de cooperativas, los recicladores de base reunen 100 veces más material reciclable que la industria formal del reciclaje en Bogotá”.

Sin inmutarse por poderosos adversarios políticos y una cultura generalizada de violencia, Nohra organizó a los recicladores en sindicatos y convirtió el reciclaje en un componente legítimo de la gestión de los residuos urbanos. En marzo, la Asociación de Recicladores de Bogotá – co-fundado y dirigido por Nohra – ganó una victoria histórica en la que la ciudad comenzó a pagar salarios oficiales a los recicladores, casi a la par con lo que pagan a las grandes compañías de reciclaje. El hecho marcó un hito en la lucha de los recicladores por sus derechos. Nohra y la agrupación que dirige, son asimismo referentes para el movimiento de recicladores de América Latina y el mundo, una comunidad que representa el 1% de la población urbana en la región, y reconocidos como los principales agentes del reciclaje y recuperación de los residuos.

Premio reconoce iniciativas de Basura Cero

La agrupación que Nohra Padilla lidera en Bogotá, junto al también ganador Rossano Ercolini, un profesor básico de Toscana, son miembros de GAIA. Este premio es también un reconocimiento al creciente movimiento anti incineración en el mundo, a los recicladores de base y a los objetivos de Basura Cero. Comunidades alrededor del mundo están dando pasos concretos con planes innovadores para reducir sus niveles de disposición de residuos. Iniciativas como éstas, junto con programas comunitarios con participación de recicladores para la reducción de los residuos, han logrado exitosamente desviar millones de toneladas de residuos desde los rellenos sanitarios e incineradores hacia el reciclaje y la reutilización.

Los programas de Basura Cero crean empleos y economías vibrantes y participativas al recuperar recursos valiosos en lugar de enterrarlos o destruirlos en incineradoras.

“El trabajo de Nohra y de Rossano son ejemplos del concepto e Basura Cero en acción y en terreno”,  dice Christie Keith, Coordinadora Internacional de GAIA. “Con su trabajo nos muestran que, en conjunto, reciclaje, transformación de los patrones de consumo, participación ciudadana y de los trabajadores, alternativas a la incineración de residuos y políticas que apoyen estos sistemas pueden transformar y empoderar a las comunidades hacia una causa común: un mundo sin basura”.

Más aun, este movimiento ha contribuido a reducir el uso de energía y el calentamiento global. Un sistema de Basura Cero reduce las emisiones de gas metano desde los rellenos sanitarios así como la demanda por nuevos productos y las emisiones resultantes de la elaboración de los mismos. Así por ejemplo, la deforestación es responsable del 25% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero.  Reduciendo el uso del papel y reciclando papel, menos árboles se deben cortar y se conservan los suelos (y todo el carbono que contienen), reduciendo así en un 10% el total de emisiones de gases de fecto invernadero generados a partir de la industria del papel y la pulpa.

Información detallada sobre la biografía de los premiados, fotografías y videos de todos los premiados están disponibles en www.goldmanprize.org/pressroom/2013

Sobre la Alianza Global para Alternativas a la Incineración.

GAIA es una alianza global de más de 650 grupos de base, organizaciones no gubernamentales e individuos en más de 90 países cuya visión última es un mundo libre de tóxicos y sin incineración. Para más información visite www.no-burn.org ywww.zerowasteworld.org

Sobre el Premio Goldman.

El Premio Ambiental Goldman se estableció en 1989, impulsado por Richard y Rhoda Goldman, líderes cívicos y filántropos de San Francisco. El Premio continúa hoy con su misión original de honrar cada año a héroes populares de la ecología en cada una de las seis regiones continentales habitadas del mundo: África, Asia, Europa, Islas y Naciones Isleñas, Norteamérica, y Sur y Centroamérica. El Premio rinde homenaje a quienes han venido realizando una constante e importante labor para proteger y mejorar el ambiente natural, frecuentemente a riesgo de sus propias vidas. Para el Premio Goldman, son dirigentes “de base” aquellas personas involucradas en campañas locales que logran obtener cambios positivos mediante la participación de la comunidad o la ciudadanía en los asuntos que afectan su bienestar. Con su homenaje a estos líderes, el Premio busca inspirar a otras personas comunes y corrientes a actuar de forma extraordinaria para proteger el mundo natural. www.goldmanprize.org.

La legislación española y latinoamericana en materia de residuos sólidos

abril 14, 2013

Francisco Rivas R.

A continuación presentamos  aspectos fundamentales de la legislación ambiental española y latinoamericana de “nueva generación” (últimos 5 años), que regula la gestión de los residuos sólidos con un enfoque integral y de aprovechamiento productivo, incorporando al reciclaje como un componente estratégico.

Considerando que Panamá aún carece de una legislación específica en este campo, este análisis puede ser de utilidad para los tomadores de decisión.

1.  LEY 10/1998, DE 21 DE ABRIL, DE RESIDUOS SÓLIDOS DE ESPAÑA. JEFATURA DE ESTADO[i].

Esta Ley precede con mucho a las modernas legislaciones latinoamericanas de residuos sólidos y, sin duda, influyó de manera decisiva en sus contenidos. Los cambios conceptuales y operativos que acompañan esta Ley y que se explican en la Exposición de Motivos, pueden de resumirse de la siguiente manera:

  • La moderna concepción de la política de residuos, adoptada por la Unión Europea , consiste en abandonar la clasificación en dos únicas modalidades (general y peligrosos) y establecer una norma común para todos ellos, que podrá ser completada con una regulación específica para determinadas categorías de residuos.
  • Coordinar la política de residuos con las políticas económica, industrial y territorial, al objeto de incentivar su reducción en origen y dar prioridad a la reutilización, reciclado y valorización de los residuos sobre otras técnicas de gestión.
  • Se excluye de la legislación las emisiones a la atmósfera, los residuos radiactivos y los vertidos a las aguas.
  • Siguiendo el criterio de la normativa comunitaria, como complemento de esta regulación de carácter general se podrán dictar, posteriormente, normas para los diferentes tipos de residuos, con la finalidad de establecer disposiciones particulares sobre su producción o gestión.
  • Se respeta el reparto constitucional entre el Estado y las Comunidades Autónomas, al tiempo que garantiza las competencias que tradicionalmente han venido ejerciendo las Entidades locales (Municipios) en materia de residuos sólidos urbanos.
  • La elaboración de planes nacionales de residuos, que resultarán de la integración de los respectivos planes autonómicos de gestión, y admite la posibilidad de que las Entidades locales puedan elaborar sus propios planes de gestión de residuos urbanos.
  • La Ley a regular los residuos una vez generados, sino que también los contempla en la fase previa a su generación, regulando las actividades de los productores, importadores y adquirentes intracomunitarios y, en general, las de cualquier persona que ponga en el mercado productos generadores de residuos. Con la finalidad de lograr una estricta aplicación del principio de «quien contamina paga», la Ley hace recaer sobre el bien mismo, en el momento de su puesta en el mercado, los costos de la gestión adecuada de los residuos que genera dicho bien y sus accesorios, tales como el envasado o embalaje. Con ello, además, se acomoda el desarrollo económico de España a los principios proclamados en la Declaración de Río de Janeiro sobre Medio Ambiente y el Desarrollo y la Agenda 21, firmados por España en la Conferencia Internacional de Río de Janeiro de 1992 y a los principios de la política comunitaria de medio ambiente, tal como figuran recogidos en el artículo 130. R del Tratado Constitutivo de la Comunidad Europea, tras las modificaciones introducidas por el Tratado de la Unión Europea.
  • Debe destacarse, asimismo, el fomento de la colaboración entre la Administración y los responsables de la puesta en el mercado de productos que con su uso se transforman en residuos, mediante la creación de un marco jurídico adecuado, con la suficiente operatividad, para la suscripción de acuerdos voluntarios y de convenios de colaboración.
  • Con carácter general, se establece el régimen al que habrá de adecuarse la producción, la posesión y la gestión de residuos, manteniéndose un mínimo nivel de intervencionismo administrativo en los supuestos de eliminación y valorización de los residuos dentro del propio proceso productivo, cuando ello permita al gestor beneficiarse de las medidas de incentivación de mercados de valorización.
  • La Ley regula también la forma en que habrá de hacerse la recogida de los residuos urbanos por las Entidades locales, el traslado interno y externo de los residuos dentro del margen de limitación de movimientos, tomándose como básico el principio de proximidad.
  • Para la consecución de los objetivos de reducción, reutilización, reciclado y valorización, así como para promover las tecnologías menos contaminantes en la eliminación de residuos, la Ley prevé que las Administraciones públicas, en el ámbito de sus respectivas competencias, puedan establecer instrumentos de carácter económico y medidas de incentivación.
  • Asimismo, se dictan normas sobre la declaración de suelos contaminados y se regula la responsabilidad administrativa derivada del incumplimiento de lo establecido en esta Ley, tipificándose tanto las conductas que constituyen infracción como las sanciones que procede imponer como consecuencia de ello.

A continuación mencionaremos los principales conceptos y principios que fueron incorporados a la legislación latinoamericana más avanzada.

El Capítulo Primero establece en su artículo l, el objetivo principal de la Ley el cual es “Establecer el régimen jurídico para la ordenación y vigilancia de la recogida y tratamiento de los desechos y residuos sólidos urbanos, en orden a la protección del medio ambiente y al aprovechamiento de los mismos mediante la adecuada recuperación de los recursos en ellos contenidos.”

El Capítulo Segundo que trata sobre la eliminación de los residuos sólidos establece que ésta deberá llevarse a cabo evitando toda influencia perjudicial para el suelo, vegetación y fauna, la degradación del paisaje, las contaminaciones del aire y las aguas y, en general, todo lo que pueda atentar contra el ser humano y el  ambiente que lo rodea.

El Capítulo Tercero, se refiere al aprovechamiento de recursos; en ese sentido los propietarios de los desechos podrán realizar directamente su aprovechamiento o ceder sus derechos a terceras personas, ambos requieren de un permiso de la Delegación Provincial, del Ministerio de Industria y en caso de que el solicitante no sea el dueño de los desechos, deberá para la obtención de su permiso acreditar su derecho a la disponibilidad de aquellos.

En el Capítulo Cuarto, se confiere a los Departamentos Ministeriales la misión de impulsar los estudios necesarios para el tratamiento de los desechos sólidos con la finalidad de implantar sistemas adecuados para su eliminación como el aprovechamiento racional de los recursos.

Se le concede a la Administración Central la facultad de elaborar un Plan Nacional de Gestión de Residuos Sólidos que será aprobado por el gobierno mediante Real Decreto y el mismo deberá contener los objetivos que se han de desarrollar, el plazo para su realización y disponibilidad económica para ello.

En el Capítulo Quinto se establecen las sanciones y recursos para los infractores de la ley, sin perjuicio de las correspondientes responsabilidades  civiles y penales.

2. CONGRESO DE LA REPÚBLICA DE PERÚ, LEY  No. 7314 GENERAL DE RESIDUOS SÓLIDOS, 21 de julio de 2000[ii].

La Ley General de Residuos Sólidos de Perú, hace parte también de la nueva legislación sobre esta materia que se está implantando en toda América Latina. Por tanto, desde el punto de vista conceptual y regulaciones, es bastante semejante a las estudiadas anteriormente.

Sin embargo, esta Ley incluye aspectos novedosos, especialmente en lo relacionado con la operación de los servicios de recolección, transporte y disposición final de los residuos sólidos.

El enfoque es “privatizador”, como veremos a continuación:

“Artículo 26.- Fomento de la participación privada.

El Estado prioriza la prestación privada de los servicios de residuos sólidos, del ámbito de la gestión municipal y no municipal, bajo criterios empresariales y de sostenibilidad de la prestación, eficiencia, calidad, continuidad y la mayor cobertura de los servicios, así como de prevención de impactos sanitarios y ambientales negativos.

Artículo 27.- Empresas Prestadoras de Servicios de Residuos Sólidos

27.1 La prestación de servicios de residuos sólidos se realiza a través de las Empresas Prestadoras de Servicios de Residuos Sólidos (EPS-RS), constituidas prioritariamente como empresa privada o mixta con mayoría de capital privado. Para hacerse cargo de la prestación de servicios de residuos sólidos, las EPS-RS deberán estar debidamente registradas en el Ministerio de Salud y deberán contar con un ingeniero sanitario colegiado calificado para hacerse cargo de la dirección técnica de las prestaciones. Las EPS-RS deberán contar con equipos e infraestructura idónea para la actividad que realizan”

Este aspecto es muy importante para Panamá, pues la transferencia de los servicios de aseo por parte de los municipios, al sector privado, se ha realizado sin que exista una normativa específica.

La Ley peruana otorga a los municipios dos funciones principales: a) planificar la gestión integral de los residuos sólidos en el ámbito de su jurisdicción, compatibilizando los planes de manejo de residuos sólidos de sus distritos y centros poblados menores, con las políticas de desarrollo local y regional; y b) regular y fiscalizar el manejo y la prestación de los servicios de residuos sólidos de su jurisdicción.

En Panamá, en cambio la planificación es realizada actualmente a las empresas concesionarias y los Municipios carecen de sistemas de regulación y fiscalización.

3. LA LEY NO 1.854 “BASURA CERO”, PROMULGADA POR EL GOBIERNO DE LA CIUDAD DE BUENOS AIRES EN ENERO DE 2006 Y REGLAMENTADA EN MAYO DE 2007[iii].

En su artículo 2, la Ley define el concepto de “basura cero”:

“Se entiende como concepto de “Basura Cero”, en el marco de esta norma, el principio de reducción progresiva de la disposición final de los residuos sólidos urbanos, con plazos y metas concretas, por medio de la adopción de un conjunto de medidas orientadas a la reducción en la generación de residuos, la separación selectiva, la recuperación y el reciclado”.

Para el logro de este objetivo la Ley garantiza una gestión integral de residuos sólidos urbanos entendiéndose por ello al conjunto de actividades interdependientes y complementarias entre sí, que conforman un proceso de acciones para la administración de un sistema que comprende, generación, disposición inicial selectiva, recolección diferenciada, transporte, tratamiento y transferencia, manejo y aprovechamiento, con el objeto de garantizar la reducción progresiva de la disposición final de residuos sólidos urbanos, a través del reciclado y la minimización de la generación.

Una de las características destacables en esta Ley es que incluye en su articulado, metas de cumplimiento como se observa a continuación:

“Artículo 6º. A los efectos del debido cumplimiento del art. 2º de la presente ley, la autoridad de aplicación fija un cronograma de reducción progresiva de la disposición final de residuos sólidos urbanos que conllevará a una disminución de la cantidad de desechos a ser depositados en rellenos sanitarios. Estas metas a cumplir serán de un 30% para el 2010, de un 50% para el 2012 y un 75% para el 2017, tomando como base los niveles enviados al CEAMSE durante el año 2004. Se prohíbe para el año 2020 la disposición final de materiales tanto reciclables como aprovechables”.

Además, la Ley prohíbe “ la combustión, en cualquiera de sus formas, de residuos sólidos urbanos con o sin recuperación de energía”.  Esta es una disposición de urgencia notoria para Panamá, pues la quema de residuos a cielo abierto es sin duda el principal problema ambiental.

La Ley también obliga a los generadores (incluso los importadores) a separar los residuos en la fuente y entregarlos de esa manera al sistema de recolección y transporte, y asumir el costo por la eliminación de los residuos no reciclables.

“Articulo 14 – El generador de residuos sólidos urbanos debe realizar la separación en origen y adoptar las medidas tendientes a disminuir la cantidad de residuos sólidos urbanos que genere. Dicha separación debe ser de manera tal que los residuos pasibles de ser reciclados, reutilizados o reducidos queden distribuidos en diferentes recipientes o contenedores, para su recolección diferenciada y posterior clasificación y procesamiento.
Artículo 15 – El productor, importador o distribuidor debe cargar con el costo de recolección y eliminación segura de aquellos envases, productos y embalajes que no puedan ser reutilizados, reciclados o compostados, por lo que se extiende su responsabilidad hasta la disposición final de los mismos conforme al artículo 9° de la presente”.

También se impulsa la participación del sector informal de recuperadores, mediante el apoyo financiero a las Pequeñas y Medianas Empresas y Cooperativas:

“Artículo 44 – La Ciudad adoptará las medidas necesarias para establecer líneas de crédito y subsidios destinados a aquellas cooperativas de recuperadores urbanos inscriptas en el Registro Permanente de Cooperativas y de Pequeñas y Medianas Empresas (REPyME). Dichos créditos y subsidios tendrán como único destino la adquisición de bienes de capital dirigidos al objeto principal de su actividad de acuerdo a lo que determine la Ley de Presupuesto”.

El Artículo 52 garantiza el financiamiento, indicando que “Los gastos que demande la aplicación de la presente ley durante el Ejercicio 2006 serán imputados a las partidas previstas para tal fin”.

4.Cámara de Diputados del H. Congreso de la Unión, México. “LEY GENERAL PARA LA PREVENCIÓN Y GESTIÓN INTEGRAL DE LOS RESIDUOS”. Nueva Ley publicada en el Diario Oficial de la Federación el 8 de octubre de 2003[iv].

Esta es una ley considerada por los expertos internacionales como un “modelo” a seguir.

Su objetivo es (Articulo 1):

“…garantizar el derecho de toda persona al medio ambiente adecuado y propiciar el desarrollo sustentable a través de la prevención de la generación, la valorización y la gestión integral de los residuos peligrosos, de los residuos sólidos urbanos y de manejo especial; prevenir la contaminación de sitios con estos residuos y llevar a cabo su remediación…”.

Los conceptos clave son entonces: prevenir la generación de los residuos sólidos, para lo cual se requiere introducir nuevos patrones productivos y de consumo; valorizar los residuos (dar un aprovechamiento productivo, mediante el reciclaje, el reuso) y dar un enfoque integral a la gestión de los residuos (“de la cuna a la sepultura”).

Los siguientes principios de la Ley son generalmente polémicos en el entorno empresarial:

“IV. Corresponde a quien genere residuos, la asunción de los costos derivados del manejo integral de los mismos y, en su caso, de la reparación de los daños;”

V. La responsabilidad compartida de los productores, importadores, exportadores, comercializadores, consumidores, empresas de servicios de manejo de residuos y de las autoridades de los tres órdenes de gobierno (Federación, Entidades Federativas, Municipios, G.G.) es fundamental para lograr que el manejo integral de los residuos sea ambientalmente eficiente, tecnológicamente viable y económicamente factible”.

La Ley transfiere a los generadores, en especial a los empresarios, una gran parte de la responsabilidad, lo cual implica costos adicionales, los cuales no siempre son aceptados.

Señalamos como principales las siguientes competencias que la Ley otorga a los Municipios:

Artículo 10.- Los municipios tienen a su cargo las funciones de manejo integral de residuos sólidos urbanos, que consisten en la recolección, traslado, tratamiento, y su disposición final, conforme a las siguientes facultades:

I. Formular, por sí o en coordinación con las entidades federativas, y con la participación de representantes de los distintos sectores sociales, los Programas Municipales para la Prevención y Gestión Integral de los Residuos Sólidos Urbanos, los cuales deberán observar lo dispuesto en el Programa Estatal para la Prevención y Gestión Integral de los Residuos correspondiente; dentro de sus jurisdicciones respectivas, a fin de dar cumplimiento a lo establecido en la presente Ley y en las disposiciones legales que emitan las entidades federativas correspondientes;

III. Controlar los residuos sólidos urbanos;

IV. Prestar, por sí o a través de gestores, el servicio público de manejo integral de residuos sólidos urbanos, observando lo dispuesto por esta Ley y la legislación estatal en la materia;

V. Otorgar las autorizaciones y concesiones de una o más de las actividades que comprende la prestación de los servicios de manejo integral de los residuos sólidos urbanos;

VII. Verificar el cumplimiento de las disposiciones de esta Ley, normas oficiales mexicanas y demás ordenamientos jurídicos en materia de residuos sólidos urbanos e imponer las sanciones y medidas de seguridad que resulten aplicables;

—–

IX. Coadyuvar en la prevención de la contaminación de sitios con materiales y residuos peligrosos y su remediación;

X. Efectuar el cobro por el pago de los servicios de manejo integral de residuos sólidos urbanos y destinar los ingresos a la operación y el fortalecimiento de los mismos, y

IV. La imposición de las sanciones aplicables, relacionadas con los actos a los que se refiere este Artículo”.

Estas competencias han correspondido históricamente a los Municipios y se mantienen e incluso fortalecen, en el contexto de las nuevas leyes integrales para el manejo de los residuos sólidos.

Una vez establecidas las competencias y coordinación, la Ley procede a establecer la clasificación de los residuos sólidos. Esta clasificación, obviamente, responde  las características económicas de México, el cual posee una importante base industrial.

Los residuos sólidos se clasifican de tres maneras: peligrosos, urbanos y de manejo especial. Los residuos especiales son:

  • rocas o productos de su descomposición generados en la construcción, y residuos de la construcción, mantenimiento y demolición en general; residuos de servicios de salud y centros de investigación en salud;
  • residuos generados por las actividades pesqueras, agrícolas, silvícolas, forestales, avícolas, ganaderas, incluyendo los residuos de los insumos utilizados en esas actividades;
  • residuos de los servicios de transporte, así como los generados a consecuencia de las actividades que se realizan en puertos, aeropuertos, terminales ferroviarias y portuarias y en las aduanas;
  • lodos provenientes del tratamiento de aguas residuales;
  • residuos de tiendas departamentales o centros comerciales generados en grandes volúmenes;
  • residuos tecnológicos provenientes de las industrias de la informática, fabricantes de productos electrónicos o de vehículos automotores y otros que al transcurrir su vida útil, por sus características, requieren de un manejo específico.
  • Por otra parte, la clasificación de un residuo como peligroso, “se establecerá en las normas oficiales mexicanas que especifiquen la forma de determinar sus características, que incluyan los listados de los mismos y fijen los límites de concentración de las sustancias contenidas en ellos, con base en los conocimientos científicos y las evidencias acerca de su peligrosidad y riesgo” (Artículo 16).  La responsabilidad por los residuos peligrosos corresponde a la Secretaría ya mencionada.

El artículo 21 establece criterios para caracterizar los residuos peligrosos:

“III. La persistencia de las sustancias tóxicas y la virulencia de los agentes infecciosos contenidos en ellos;

IV. La capacidad de las sustancias tóxicas o agentes infecciosos contenidos en ellos, de movilizarse hacia donde se encuentren seres vivos o cuerpos de agua de abastecimiento;

V. La biodisponibilidad de las sustancias tóxicas contenidas en ellos y su capacidad de bioacumulación”.

Esta disposición es muy importante, pues la ley establece un procedimiento para definir los residuos peligrosos y no incluye una lista taxativa, lo cual obligaría a continuas modificación al texto legal, en la medida del desarrollo de la estructura productiva y los avances científicos y tecnológicos.

El Título IV de la Ley establece  4 instrumentos de la política de prevención y gestión integral de los residuos, a saber: a) Programas para la Prevención y Gestión Integral de los Residuos; b) Planes de Manejo; c) la Participación Social y d) el Derecho a la Información.

a)     Programas para la Prevención y Gestión Integral de los Residuos.

La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales elabora un Programa Nacional. El principal componente de este Programa es el Diagnóstico Básico para la Gestión Integral de Residuos, un estudio que considera la cantidad y composición de los residuos, así como la infraestructura para manejarlos integralmente (Art. 25).

Las entidades federativas y los municipios, en el ámbito de sus respectivas competencias, deberán elaborar e instrumentar los programas locales para la prevención y gestión integral de los residuos sólidos urbanos y de manejo especial, de conformidad  con la Ley y el Diagnóstico Básico para la Gestión Integral de Residuos (Art. 26).

Los componentes de los Programas son:

  • Un diagnóstico que  precise la capacidad y efectividad de la infraestructura disponible para satisfacer la demanda de servicios.
  • La política local en materia de residuos sólidos urbanos y de manejo especial.
  • La definición de objetivos y metas, así como las estrategias y plazos para su cumplimiento.
  • Los medios de financiamiento de las acciones consideradas en los programas.
  • Los mecanismos para fomentar la vinculación entre los programas municipales correspondientes, a fin de crear sinergias. Y,
  • La asistencia técnica que en su caso brinde la Secretaría.

b)     Los Planes de Manejo.

El Artículo 28. Indica que estarán obligados a la formulación y ejecución de los planes de manejo:

  • Los productores, importadores, exportadores y distribuidores de los productos que al desecharse se convierten en los residuos peligrosos.
  • Los generadores de residuos peligrosos.
  • Los grandes generadores y los productores, importadores, exportadores y distribuidores de los productos que al desecharse se convierten en residuos sólidos urbanos o de manejo.

Estos Planes de Manejo incluyen los siguientes aspectos:
Artículo 29.- Los planes de manejo aplicables a productos de consumo que al desecharse se convierten en residuos peligrosos, deberán considerar, entre otros, los siguientes aspectos:

I. Los procedimientos para su acopio, almacenamiento, transporte y envío a reciclaje, tratamiento o disposición final, que se prevén utilizar;

II. Las estrategias y medios a través de los cuales se comunicará a los consumidores, las acciones que éstos deben realizar para devolver los productos del listado a los proveedores o a los centros de acopio destinados para tal fin, según corresponda;

III. Los procedimientos mediante los cuales se darán a conocer a los consumidores las precauciones que, en su caso, deban de adoptar en el manejo de los productos que devolverán a los proveedores, a fin de prevenir o reducir riesgos, y

IV.  Los responsables y las partes que intervengan en su formulación y ejecución”.

 c)      La Participación Social.

El Artículo 35 indica que el  Gobierno Federal, los gobiernos de las entidades federativas y los municipios,” en la esfera de su competencia”, promoverán la participación de todos los sectores de la sociedad en la prevención de la generación, la valorización y gestión integral de residuos”. Para los efectos se establecen las siguientes disposiciones:

I. Fomentarán y apoyarán la conformación, consolidación y operación de grupos intersectoriales interesados en participar en el diseño e instrumentación de políticas y programas correspondientes, así

como para prevenir la contaminación de sitios con materiales y residuos y llevar a cabo su remediación;

II. Convocarán a los grupos sociales organizados a participar en proyectos destinados a generar la información necesaria para sustentar programas de gestión integral de residuos;

III. Celebrarán convenios de concertación con organizaciones sociales y privadas en la materia objeto de la presente Ley;

IV. Celebrarán convenios con medios de comunicación masiva para la promoción de las acciones de prevención y gestión integral de los residuos;

V. Promoverán el reconocimiento a los esfuerzos más destacados de la sociedad en materia de prevención y gestión integral de los residuos;

VI. Impulsarán la conciencia ecológica y la aplicación de la presente Ley, a través de la realización de acciones conjuntas con la comunidad para la prevención y gestión integral de los residuos. Para ello, podrán celebrar convenios de concertación con comunidades urbanas y rurales, así como con diversas organizaciones sociales, y

VII. Concertarán acciones e inversiones con los sectores social y privado, instituciones académicas, grupos y organizaciones sociales y demás personas físicas y morales interesadas”.

Hemos insertado esta extensa cita, porque precisamente la carencia de mecanismos de participación social en Panamá, es un factor clave para el surgimiento continuo de conflictos entre las comunidades y las autoridades gubernamentales y municipales, en torno a decisiones importantes.

Un ejemplo es la oposición generalizada de las comunidades a la construcción de rellenos sanitarios – aun cuando de se trata de una tecnología ambientalmente adecuada -, debido a la falta de participación. En los últimos años han proliferado cierre de calles y hasta confrontaciones con la policía de comunidades que carecen de información y que se encuentran frente a situaciones de hecho.

d)     El Derecho a la Información.

El  Artículo 39 establece que los tres órdenes de gobierno elaborarán, actualizarán y difundirán los inventarios de generación de residuos peligrosos, residuos sólidos urbanos y residuos de manejo especial.

“Además, integrarán inventarios de tiraderos de residuos o sitios donde se han abandonado clandestinamente residuos de diferente índole en cada entidad, en los cuales se asienten datos acerca de su ubicación, el origen, características y otros elementos de información que sean útiles a las autoridades, para desarrollar medidas tendientes a evitar o reducir riesgos. La integración de inventarios se sustentará en criterios, métodos y sistemas informáticos, previamente acordados, estandarizados y difundidos”.

5.  COMISIÓN PERMANENTE ESPECIAL DE AMBIENTE, ASAMBLEA LEGISLATIVA DE COSTA RICA, “LEY PARA LA GESTIÓN INTEGRAL DE RESIDUOS (Originalmente denominado: Ley General de Residuos), Expediente No. 15.897, DICTAMEN AFIRMATIVO UNÁNIME, 11  de setiembre  de 2008[v].

Este Proyecto de Ley que ha recibido el respaldo unánime en la Comisión Permanente Especial de Ambiente, de la Asamblea Legislativa de Costa Rica, se justifica con argumentos que son aplicables a la realidad panameña:

 “El Estado ha asumido por muchos años la responsabilidad por la recolección, manejo y disposición final de los residuos, responsabilidad que ha recaído básicamente en los municipios, a los cuales no se ha dotado de una normativa específica, técnica, económica y ambientalmente adecuada para poder hacer frente al problema aquí planteado.  Si bien es cierto, el Poder Ejecutivo ha decretado varios reglamentos para hacer frente a temas específicos, como lo son los rellenos sanitarios, residuos peligrosos, manejo de basuras, etc … consideramos importante que el país cuente con una ley general de residuos que venga desarrollar los principios contenidos en la normativa internacional que ha sido ratificada por nuestro país; que  integre la normativa que hoy se encuentra dispersa y la actualice en términos técnicos, científicos y económicos; que integre principios modernos de responsabilidad ambiental, civil y penal y aclare las inconsistencias actuales en materia de competencia institucional”.

El nuevo enfoque técnico, institucional y jurídico de la gestión de los residuos sólidos queda expresado en el artículo 1 de la Ley:

“ARTÍCULO 1.-

Esta Ley tiene por objeto:

a) El desplazamiento de la responsabilidad por el manejo y gestión de los residuos desde el Estado hacia el generador, productor y consumidor.

b)  La valorización y la gestión integral de los residuos.

c)  El derecho de toda persona a vivir en un medio ambiente adecuado para su desarrollo y bienestar.

d) La prevención y minimización de la generación de los residuos, estableciendo el régimen jurídico de su producción y gestión, fomentando por este orden, su reducción, reutilización, reciclado y otras formas de valorización, así como el ciclo de vida de los bienes de consumo”.

Todos estos objetivos tienen como fundamento los principios inspiradores del derecho ambiental a saber:  precautorio, el que contamina paga, el de responsabilidad extendida al productor, y el de responsabilidad compartida de los productores, importadores, exportadores, comercializadores, consumidores, empresas de servicios de manejo de residuos y de las autoridades gubernamentales.

Un concepto sobresale en esta Ley: el de responsabilidad compartida.

“Principio mediante el cual se reconoce que los residuos sólidos  ordinarios y de manejo especial son generados a partir de la realización de actividades que satisfacen necesidades de la sociedad, mediante cadenas de valor tipo producción, proceso, envasado, distribución, consumo de productos, y que, en consecuencia, su manejo integral es una corresponsabilidad social y requiere la participación conjunta, coordinada y diferenciada de productores, distribuidores, consumidores, usuarios de subproductos, y del gobierno o las municipalidades según corresponda, bajo un esquema de factibilidad de mercado y eficiencia ambiental, tecnológica, económica y social”.

Otro aspecto avanzado de esta Ley es que introduce una Título dedicado específicamente a los suelos contaminados y su remediación.  En su Articulo 48 se indica que cada municipalidad siguiendo los lineamientos brindados por la Ley y los dados para cada caso específico por el Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE) de Costa Rica,

“… declararán, delimitarán y harán un inventario de los suelos contaminados debido a la presencia de componentes de carácter peligroso, evaluando los riesgos para la salud humana y el medio ambiente”.

Una disposición de esta índole es de urgente necesidad para Panamá pues existen al menos 70 vertederos municipales a cielo abierto que durante muchos años han contaminado suelos localizados en la cercanía.  A esto debemos sumar una cantidad no determinada de vertederos ilegales y los denominados “pataconcitos” que constituyen peligrosos focos de contaminación.


[iii] En URL: http://www.boe.es/g/es/bases_datos/doc.php?coleccion=iberlex&id=1998/09478. Leído el 1 agosto de 2008.
[iv] En URL: http://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/pdf/263.pdf, Leído el 16 de septiembre de 2008.

[v] URL: www.sise.co.cr/normativa/15897-Ley%20general%20de%20residuos.doc.. Leido el 23 de septiembre de 2008.

 

Lineamientos para la creación de Microempresas de Reciclaje en pequeñas comunidades

junio 16, 2011

Francisco Rivas

Considerando el interés creciente, por parte de los visitantes a este blog, sobre el tema del reciclaje, ofrecemos ahora un documento de carácter técnico que describe los procedimientos para la organización de una Microempresa Reciclaje en una comunidad pequeña. Esperamos que sea util. El documento (pdf) se puede descargar aqui: Microempresa_Reciclaje_Panama

Panamá: por la ruta de las incineradoras de basuras

abril 12, 2010

Voceros del Gobierno de Panamá han informado que una Comisión de Alto Nivel prepara un proyecto para instalar en el país una “Red” de incineradores en el territorio nacional, como alternativa para la disposición final de los residuos sólidos. El anuncio se produce, en momentos en que el país se encuentra virtualmente inundado de basuras, configurando una situación crítica para la salud de la población.

Este artículo pretende poner en perspectiva, la solución ofrecida por las autoridades gubernamentales panameñas.

La incineración de residuos sólidos.

Las técnicas de tratamiento térmico de residuos se dividen en dos grandes categorías: 1) aquellas en las que los residuos se queman en presencia de oxígeno, es decir, las técnicas de incineración; y 2) aquéllas en las que los residuos los residuos se someten a altas temperaturas en ausencia de o con poco oxígeno, de modo que no hay combustión directa, es decir, las técnicas de pirólisis (a veces denominada termólisis) y la gasificación.

La técnica de incineración fue necesaria en los países con alta densidad demográfica y que carecen de terrenos apropiados para los rellenos sanitarios. Además, en la medida que avanzó la industrialización la composición física de los residuos varió, aumentando el porcentaje de los materiales combustibles. La incineración permite destruir casi totalmente los COPs y los gérmenes patógenos, siempre y cuando se cumplan con las 3 Ts para una buena combustión: Temperatura, Tiempo y Turbulencia en presencia de suficiente oxígeno.

En años recientes se han desarrollado nuevos métodos para la combustión de residuos sólidos municipales. Inicialmente las basuras se compactan o muelen y luego se incineran en una planta especialmente diseñada. El primer paso del proceso consiste en realizar una desgasificación a temperaturas más bajas y con bajos o cero niveles de oxígeno (pirolisis). En un segundo paso, las  altas temperaturas permiten la vitrification de los residuos de la combustión y ofrece alguno las posibilidades de la destrucción controlada de la basura contaminada con los productos químicos enumerados en el anexo C del Convenio de Estocolmo.

Desde hace 10 años distintas empresas han intentado formalizar sin éxito contratos con Municipios de Panamá, para el establecimiento de plantas incineradoras. Las ofertas mas recientes consisten en la instalación de Cámaras de Conversión por Plasma (CCP), utilizando la tecnología del “arco de plasma”.

De acuerdo con la información proporcionada por una de estas empresas, en las CCP el gas que se usa para producir el Plasma es aire tomado de la atmósfera. Se hace pasar el aire través de un campo eléctrico para ionizarlo y llevarlo al “estado de Plasma”, el cual conduce electricidad. La intensidad del Plasma alienta y separa las uniones moleculares (“disociación molecular”), y reduce todas las moléculas a los átomos que las componen. Los átomos que se disocian en estado sólido alcanzan reducción volumétrica de hasta 600 a 1. Los átomos que se disocian en gas se incorporan al Gas de Síntesis al que denominan Gas Convertido por Plasma (GCP).  A continuación que ilustra el proceso de la Cámara.

Pros y contra de la tecnología de incineración

Quienes promueven esta tecnología afirman que la Cámara:

  • Puede procesar PCB’s y otros materiales altamente contaminantes, sin necesidad de hacer separación.
  • Procesar neumáticos usados obteniendo altos rendimientos energéticos.
  • Procesar simultáneamente desechos médicos (RPBI’s) y medicamentos obsoletos.

La viabilidad económica de esta alternativa se presenta de la siguiente forma:

Independientemente de las críticas a esta alternativa, no es menos cierto que una planta de esta índole podría resolver el problema de no contar en el país con una tecnología adecuada para la eliminación de los residuos de PCB, DDT, Lindano y otros plaguicidas obsoletos y peligrosos. Anteriormente afirmamos que la completa eliminación de los residuos de PCB inventariados (84,261 kg aceite dieléctrico y 105,065 Kg de carcachas = 189,326 kg),  tendría un costo ponderado de entre $USA 870, 900 a  1,230,619. Y que 316,658 Lbs. de DDT, Lindano y plaguicidas obsoletos contaminados con DDT, identificados por el Inventario Nacional de Plaguicidas COPs, requeriría de una inversión aproximada de $USA 1,345,796, para ser eliminados fuera del país.

Los partidarios de esta tecnología de última generación (que ellos alegan no es incineración), enumeran estas ventajas:

  • Un horno a plasma es un “devora todo” ya que fue originalmente diseñado para la destrucción de materiales tóxicos, armamentos químicos, asbestos, etc. Eso abre la posibilidad de reciclar los RSU ya vertidos (compatibilidad con 3R).
  • Las instalaciones de tecnología de plasma no tienen chimeneas altas ni se parecen a un basurero. La totalidad del proceso está circunscrito dentro un edificio agradable a la vista.
  • Generación eléctrica entre 80MW y 160MW (2000 ton/día, depende de composición de los residuos).
  • No hay cenizas, se acaba con el vertedero y con la contaminación de suelo y aguas.
  • Emisiones al aire aproximadamente 10 veces menos que las incineradoras aunque los metales volátiles necesitan tratamiento adicional.
  • Dioxinas <0,01ng/Nm3-TEQ (25/ton/dia MSW, Yoshii, Japón desde 1999), 100 veces menos que las incineradoras.
  • CO2 por MW <50% de las incineradoras (cumplimiento del protocolo Kyoto).
  • Generación de hasta 40.000m3 por día de agua pura usando la tecnología MED.
  • En horas de poca demanda eléctrica se pueden producir syngas, etanol, metanol, o hidrógeno, en grandes cantidades. Etanol se añade a la gasolina para reducir las emisiones al aire por el parque automotor.
  • Es una operación estética, limpia, no hay malos olores.
  • Es una tecnología emergente, hay varios modos de financiación que no se ofrecen a las incineradoras. Hay pólizas de seguro para eliminar los riesgos.

Greenpeace y GAIA[i] por su parte, consideran que las tecnologías de gasificación, pirólisis y plasma calientan los materiales residuales a altas temperaturas, creando residuos gaseosos, sólidos y líquidos; los gases luego se someten a combustión, un proceso que emite contaminantes peligrosos.

Afirman que la Unión Europea considera a estas tecnologías como “incineración”, y que las mismas están siendo consideradas en EEUU para el tratamiento de residuos hospitalarios, urbanos y peligrosos, “lo cual podría revertir décadas de avances en la prevención de la contaminación, la prevención de la generación de residuos y el reciclaje”  Es decir para Greenpeace y otros expertos, las tecnologías de gasificación, pirólisis y plasma son técnicas de incineración de nueva generación.

Se han formulado las siguientes críticas:

a)       Algunas compañías sostienen que estas tecnologías son “libres de contaminación” o tienen “cero emisiones”, pero se ha demostrado repetidamente que estas declaraciones no son ciertas. Desde 2003 numerosas propuestas de instalación de plantas de tratamiento de residuos que pretendían utilizar tecnologías de arco de plasma, pirólisis, craqueo catalítico y gasificación no lograron obtener la licencia final para operar debido a que lo que las empresas declaraban no correspondía con la evaluación pública y gubernamental. Las empresas que usan o promocionan estas tecnologías sostienen que no son incineradores, ignorando el hecho que los gases tóxicos creados por el calentamiento de residuos son, de hecho, sometidos a combustión-incineración.

b)      Estas tecnologías requieren una alta cantidad de energía para operar, y de hecho algunas plantas han consumido más energía en sus operaciones que la que podían producir. Como en el caso de los clásicos incineradores y rellenos, el ahorro de energía que implica la prevención de la generación de basura y el reciclaje es probablemente mayor que la cantidad de energía que producen estas plantas de tratamiento y disposición.

c)       La viabilidad financiera y técnica de estos incineradores es cuestionable. La única planta de tratamiento de residuos hospitalarios en EEUU que utiliza arco de plasma (Hawaii Vitrification Facility operada por Asia Pacific Environmental Technologies) ha tenido serios y repetidos problemas operativos, y también varias violaciones a los permisos. Una planta de gasificación de RSU más grande (Thermoselect, ubicada en Alemania) cerró tras haber operado solo unos pocos años con crónicos problemas técnicos y pérdidas de US$500 millones.

d)      Si bien parece que la gasificación y la incineración reducen bastante el volumen de la basura, en realidad ninguna tecnología puede hacer desaparecer nada. La materia no puede ser creada ni destruida, solo transformada. El gas, el humo, los residuos líquidos y sólidos que emite una planta contendrán la misma materia que los materiales sólidos que ingresan en la planta. La materia en forma de gas y partículas saldrá por la chimenea, las cenizas tóxicas y los residuos sólidos deberán ir a un relleno, y los residuos líquidos también tendrán que ser manejados.

La incineración de vieja generación, por su parte, ha sido evaluada desfavorablemente por varias razones. Un primer argumento es que la incineración se contrapone a las Mejores Prácticas Ambientales (MPA),  pues reduce el incentivo a los gobiernos a invertir en programas de reciclaje o en cualquier otra MPA, encerrando a la comunidad en el sistema, durante el tiempo que se termine de pagar la enorme inversión realizada para instalar el incinerador. Por consiguiente, los incineradores actúan contra la responsabilidad del consumidor y del productor en la minimización de la generación de residuos. De algún modo legitiman la generación de residuos (el representante de una empresa incineradora en Panamá reconoció que a mayor generación de residuos mayor rentabilidad).

Otros argumentos cuestionan la rentabilidad de los subproductos. La generación de electricidad, por ejemplo, es muy costosa (de 2 a 4 veces más que la energía convencional) y  también implica la quema de combustibles fósiles en la forma de plásticos; un producto hecho a base de petróleo y que tiene alto valor calorífico. Para recuperar energía de una corriente de residuos de forma eficiente se requieren residuos con alto valor calorífico. Esto significa que para recuperar energía se necesitan residuos como el plástico y también combustibles. Por ende, no es del todo cierto que la energía que se extrae de los residuos sea energía renovable.

Por otra parte, las comunidades con incineradores necesitan, de cualquier modo, rellenos para verter cenizas y residuos no incinerables. Las cenizas pueden representar en peso alrededor del 25% de la producción de un incinerador, y deben ser vertidas en rellenos, por consiguiente, la incineración necesita obligatoriamente estar acompañada de rellenos sanitarios. Finalmente, existen dos tipos de desechos no incinerables: materiales voluminosos que no caben en el incinerador, y residuos recolectados que no pueden ser quemados cuando el incinerador está parado por mantenimiento de rutina programado o no. Estos materiales generalmente necesitan ser vertidos en los rellenos sanitarios.

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) ha agregado otras consideraciones:

  • Se necesitan técnicos bien calificados, que son escasos en el ámbito de las comunidades latinoamericanas.
  • Su operación y mantenimiento son complejos y presentan muchos problemas.
  • No es flexible cuando se requiere incinerar grandes cantidades adicionales.
  • Se requiere combustible auxiliar a causa del alto contenido de humedad, lo que se traduce en un bajo poder calorífico para los residuos sólidos de la Región; esto aumenta considerablemente los costos de tratamiento.
  • Se requieren equipos de control para evitar la contaminación del aire, ya que ningún incinerador deja de emitir contaminantes.

Un comentario final. Como se observa en la Tabla de Costos/Ingresos la empresa omitió proporcionar información sobre el ítem “Cuotas por disposición”, indicando que está pendiente de consideración. Se trata de una omisión crítica, pues se refiere ni mas ni menos, al costo para los usuarios domiciliarios, comerciales e industriales, por tonelada tratada  en la Planta de Conversión de Plasma.

Este tema es sumamente delicado, pues la forma en que las empresas promocionan sus plantas consiste en afirmar que sus ganancias se obtienen del material procesado, sin costo alguno para los municipios, incluso con un beneficio económico (en algunos casos incluso ofrecen donar equipo de recoleccion a los municipios).

Lo cierto es que en sus estructuras de costos está incluido el precio por tonelada ingresada a la Planta, pero generalmente este dato se mantiene como una informacion “confidencial”, por el impacto  que tendrá inexorablemente en la tasa de aseo y las repercusiones negativas en la opinion pública.

La Planta incineradora, por otra parte, requiere de economía de escala. Se estima que 2,000 toneladas/dia son requeridas en consideracion a su capacidad instalada y la relacion costo/beneficio. Pero el Distrito Capital de Panama está generando no más de 1,200 ton/dia y todo el país dificilmente produce 4,500 ton/dia. Esto obligaría a trasladar los RSU de  grupos de municipios a una sola Planta con dos situaciones previsibles: a) dificultades para estructurar en el corto plazo un sistema de recolección y transporte intermunicipal, considerando el colpso actual del sistema; y b) dificultades de los municipios para sufragar tasas por tratamiento final de los residuos, por carencias financieras, considerando la imposibilidad de incrementar de manera sustancial la tasa de aseo a los usuarios o de realizar un cobro efectivo, por la generalizada cultura del “no pago”. Queda la posibilidad, obviamente, que el estado panameño termine subsidiando a la empresa propietaria de la planta incineradora.


[i] Greenaction for Health and Environmental Justice/ Alianza Global para Alternativas a la Incineración (GAIA), Incineradores disfrazados. Estudios de caso sobre el funcionamiento de las tecnologías de gasificación, pirólisis y plasma en Europa, Asia y Estados Unidos, abril de 2006, disponible en: http://www.greenaction.org/incinerators/documents/IncineradoresDisfrazadosestudiosdecaso.pdf

Manual para Vigilantes Ambientales Comunitarios

marzo 24, 2010

El “Manual Operativo”” tiene como objetivo ofrecer un instrumento a las comunidades, para puedan colaborar de manera eficaz, con las autoridades locales, en la identificación y sanción, de acuerdo a la legislación vigente, a las empresas y personas que persisten en la práctica de depositar grandes cantidades de residuos en áreas no autorizadas, con afectaciones a la salud y el ambiente.

Este Manual  contiene procedimientos básicos bajo los cuales deben operar el Comité Voluntario de Vigilantes Ambientales y los Corregidores, a fin de contribuir con el buen desarrollo del Plan de Vigilancia Ambiental..

El Manual se estructura en tres partes: La I, denominada “Objetivos y Características del Manual”, presenta una descripción general de los objetivos del Manual y su organización. La II que hemos titulado “Procedimientos a Seguir por el Comité Voluntario de Vigilantes Ambientales”, describe una serie de procedimientos que deben utilizar los miembros del grupo, y por último la III “Procedimientos a Seguir por los Corregidores” que no es otra cosa que el conjunto de instrucciones para estas autoridades.

Este Documento forma parte del Proyecto “Programa de Fortalecimiento del Marco Regulatorio de la Política Nacional de Supervisión, Control y Fiscalización Ambiental para el Manejo de los Desechos Peligrosos y No Peligrosos” que impulsa la APRONAD en la República de Panamá.

Leer el documento completo Manual_Operativo_Vigilantes_Ambientales

Proyecto para el Manejo Adecuado de los Residuos Solidos en la Costa Abajo de Colon, Panama

marzo 19, 2010

Para la gran mayoría de los habitantes del Distrito de Chagres el manejo inadecuado de los desechos sólidos es el principal problema ambiental, el cual debe ser atendido con carácter de urgencia por las entidades gubernamentales y el Municipio. Debido al desconocimiento de las formas más indicadas para resolver este problema, las comunidades proponen adquirir un terreno para establecer un vertedero (botadero a cielo abierto).

Una solución sostenible al problema implica el diseño de un manejo integral de desechos sólidos con dos características principales: a) la acción coordinada de los principales actores (entidades gubernamentales, Municipio, comunidades) y b) un sistema que integre la separación de los desechos, la recolección y el transporte, el reciclaje y la disposición final.

Dos son los principales que problemas se enfrentan para establecer este sistema en el Distrito de Chagres: 1) la dificultad para encontrar un terreno adecuado para construir un relleno sanitario manual, obligando a trasladar los desechos hasta el Vertedero de Monte Esperanza, en Ciudad Colón, con los consecuentes costos; y b) una limitada capacidad y voluntad de pago de los habitantes del distrito (B/. 2.00 /vivienda / mes), lo cual es insuficiente para sufragar todos los costos del sistema.

Para superar estas restricciones, se propone un esquema de financiamiento compartido, entre las comunidades y las entidades gubernamentales. Los habitantes pueden sufragar una parte de los costos con el pago de la tasa de aseo y los entes gubernamentales complementarlo con recursos de inversión social y ambiental.

Por otra parte, los costos pueden ser rebajados si se llega a una negociación razonable con AGUASEO S.A., empresa que está cobrando B/ 30.00 por tonelada dispuesta en el Vertedero de Monte Esperanza, cuando en realidad el monto no debería superar los B/. 6.00. Otra forma de ahorrar es promoviendo un agresivo programa de separación de los desechos, para disminuir los volúmenes en el sitio de disposición final y generar ingresos adicionales.

Ver aqui el Proyecto con sus detalles técnicos y financieros Manejo_Residuos_Distrito_Chagres_Panama1

Alternativa de solucion al problema de los residuos de aceite dieléctrico contaminado con bifenilos policlorados (PCB) en Panamá

diciembre 7, 2009

En la ultima decada Panama ha realizado un gran esfuerzo para sustituir el equipo electrico contaminado con PCB (bifenilos policlorados);el gran problema es: ¿que hacer con los residuos?.  ¿Es posible su elminación en territorio panameño o será inevitable recurrir a las empresas internacionales?. De esto trata este articulo… Leer articulo completo.

EL MERCADO DEL RECICLAJE EN PANAMA

noviembre 15, 2009

reciclajeEn Panamá se recupera una amplia variedad de materiales: latas de aluminio, radiadores de aluminio, radiadores de una mezcla de metales, radiadores de bronce, chatarra de aluminio, cobre, bronce, baterías, cartón, papel (de colores y blanco), periódicos, plástico, vidrio, tela, y otros desechos que pueden ser reparados y vendidos o venderlos tal cual como están a vendedores de objetos usados.

Los trabajadores de la calle, comúnmente llamados “piedreros”, realizan su labor rompiendo  las bolsas de desechos depositadas en las aceras que son recogidas por la DIMAUD;  también extraen materiales de los lugares de almacenamiento temporal (“tanques” y contenedores) o recolectan las latas de aluminio y botellas de vidrio que se encuentran  tiradas en calles y vías.  No existen datos oficiales acerca de la cantidad de trabajadores de la calle dedicados a esta actividad ni su aporte a la recuperación de materiales, pero debe suponerse que su aporte es significativo.
Los trabajadores de la calle venden los materiales a los “puntos de compra” más cercanos, dentro de la Ciudad … Leer más

La Gestion de los Residuos Solidos en Panamá

noviembre 15, 2009

El sistema actual de manejo de los desechos en Panamá se encuentra virtualmente colapsado. Esta circunstancia ha obligado al Gobierno de la República a transferir la gestión de los desechos a los municipios. ¿Cuáles son los factores clave de la crisis?. En primer término, existe un gran déficit en la cobertura del servicio de recolección: el Área Metropolitana está generando diariamente alrededor de 1.200 toneladas métricas de desechos sólidos domiciliarios, institucionales, industriales, hospitalarios, tóxicos y peligrosos; no obstante, el Relleno Sanitario de Cerro Patacón está recibiendo un promedio de 850 (un 70%). Cerca de 350 ton/día terminan acumulándose en vertederos clandestinos, en las proximidades de ríos y acequias locales, dentro de las urbanizaciones y a la vera de caminos y carreteras … Leer más

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